La decepción por Isaac

En la televisión, a través del satélite muchos dominicanos mirábamos con cierto rencor a la tormenta viendo como la muy infiel desviaba su curso hacia un “Oeste franco”, arrebatándonos  las expectativas de un viernes de “Chercha” a muchos habitantes inconscientes, que expectantes nos pertrechábamos de velas, romo, café y alimentos para nuestro carnaval “huracanesco” dispuestos a pasarlo con amigos, vecinos o familiares, jugando dominó y comentando los incidentes, como si de una Noche Buena se tratara; pero un tímido sol, aguafiestas e indolente apareció muy de mañana para nuestra desilusión.

Aún así, para no perderlo todo, algunos se acercaban al mar desafiando el peligro, para presenciar el ‘’espectáculo’’ que proporcionaban las olas al chocar contra las rocas desbordando sus aguas.

Mientras, en otras latitudes ya  habrá personas expectantes por la inminente llegada de Isaac, y probablemente, se pertrecharán de velas, romo, café y alimentos para su “fiesta”. Tal vez hicieron lo mismo algunos de los habitantes de San Martín, Nueva Orleans, Puerto Rico o Vicente Noble cuando les visitaron huracanes en otras ocasiones, sin advertir que la perspectiva iba a cambiar  drásticamente cuando se vieran con sus casas destruidas, y buscando desesperadamente a algún ser querido que nunca encontrarían.