La desigualdad de ingresos en EU sube al más  alto nivel desde   1929

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John Plender
FT
La desigualdad en los ingresos en Estados Unidos está en su nivel más alto desde el más fatídico de los años: 1929.

 A través de las principales economías de habla inglesa, la disparidad de ingresos ha alcanzado extremos nunca vistos desde la época de El Gran Gatsby.

Muy parecido a esta década, los 1920 fueron un periodo de fuerte crecimiento en las ganancias corporativas  y creciente endeudamiento familiar.

Inundada de dinero abundante y fácil a baja tasa de interés, Wall Street llegó a quedar atrapada en lo que el economista J.K. Galbraith llamó en “The Great Crash”, un trabajo muy interesante posterior a esta época, “la magia del apalancamiento”: la capacidad de aumentar los retornos por medio de préstamos.

Los fondos de inversión proveyeron el vehículo para este festival financiero, en el cual, un fondo de inversión “patrocinaría” a otro, que a su vez patrocinaría otro fondo de inversión. 

Esta multiplicación de repartición de barajas de riesgos alcistas tiene una increíble semejanza con corte de riesgos en mercados de crédito estructurados sumamente apalancados de hoy.

En los años treinta, esto terminó con fracasos bancarios y la Gran Depresión. Ahora, después de de décadas de “financiación” en Estados Unidos y otras economías de habla inglesa, dondequiera que los servicios financieros hayan aumentado su participación del producto interno bruto, los bancos han sido salvados de la bancarrota – utilizando dinero público – en un esfuerzo por asegurar que lo mismo no vuelva a suceder.

Desde una perspectiva política, la característica notable de la era del mercado libre que empezó en los años ochenta es qué poca reacción de insatisfacción ha habido contra el estancamiento en los ingresos de la gente común en una porción tan grande  de la economía del mundo desarrollado. Pero hay signos de que la combinación de circunstancias políticas y económicas que dieron un prolongado laisser-passer (dejar pasar) a los ricos y a los negocios, está llegando a su fin. Este es un territorio potencialmente peligroso. Como Bill Gross, director administrativo de Pimco, ha señalado: “Cuando los frutos del trabajo de la sociedad están mal distribuidos, cuando el rico se hace más rico y el de clase media y baja lucha por mantenerse a flote, como ocurre en la actualidad, el sistema se destruye; los barcos no suben a la par con la marea; el centro no se puede mantener”. La pregunta es qué ocurrirá con la creación de la riqueza, las valoraciones del Mercado de valores y el crecimiento económico si, como parece cada vez más probable, se agota la tolerancia del público por la desigualdad de ingresos y por lo que llaman el “modelo angloamericano de capitalismo y libre comercio”.

El punto de inicio para explorar la respuesta es, inevitablemente, Estados Unidos, donde la combinación de recesión, crisis financiera y elecciones presidenciales han traído muchos de los temas al frente del debate político.

Uno de los principales indicadores de desigualdad es el llamado coeficiente Gini.

El número del Buró de Censos Estadounidense para esta medida en 2005, fue el más alto que se haya conocido, según Gary Burtless, de Brookings Institution, lo que implica extrema desigualdad.

Según un análisis de las cifras de la Oficina de Presupuesto Congresual dadas por Jared Bernstein, del Economic Policy Institute, indica la misma dirección, entre 1979 y 2005 el ingreso pre impuestos para los hogares más pobres creció 1.3% al año, los ingresos medios antes de impuestos crecieron menos de 1% anual, mientras que los de los hogares en un 200% pre impuestos, aun más notable, un 228% post impuestos, o sea 8 veces mayor que las familias de ingresos medios y 23 veces superior al quinto grupo de más bajos ingresos en el 1979.

El resultado de esta distribución ladeada del crecimiento de ingresos fue que por 2005 los ingresos post impositivos medios para el inferior quinto de casas fueron $15.300; para el quinto medio $50.200 y para el 1% de ingresos más elevados, sobre US$1millón.

Para 2005  las proporciones crecieron respectivamente a 21 y 70. El proceso alcanzó su punto extremo con los cortes del presidente estadounidense George W. Bush. 

Incidencia de globalización

Emmanuel Sáez, de la Universidad de California en Berkeley, estima que en la expansión económica de 2002-06 el plutocrático 1% de más altos ingresos se quedó con casi tres cuartos del crecimiento de los ingresos.

Las cifras para la riqueza que se derivan de la Encuesta de Finanzas del Consumidor que hace la Junta de la Reserva Federal, están menos actualizadas pero señalan lo mismo. La porción de la riqueza estadounidense que tiene el 1% de las familias creció a un ritmo constante de 20% en 1976 a 38% en 1998. La concentración es más extrema que en cualquier otro país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico de que haya conocimiento. Mientras algunos economistas cuestionan la integridad de la data oficial sobre desigualdad, es difícil tener duda de la tendencia generalizada con el paso del tiempo –y mientras las causas de los altos niveles de desigualdad en los ingresos son sujeto de debate, hay pocas dudas de que la globalización ha jugado parte en esto.

Las claves

1. Ganancias corporativas

Los 1920 fueron un periodo de fuerte crecimiento en las ganancias corporativas  y creciente endeudamiento familiar.

2.  Depresión

En los años treinta, esto terminó con fracasos bancarios y la Gran Depresión.

3.  Salvando a los bancos

Después de de décadas de “financiación” en EU y otras economías de habla inglesa, dondequiera que los servicios financieros hayan aumentado su participación del producto interno   bruto, los bancos han sido salvados de la bancarrota – utilizando dinero público – en un esfuerzo por asegurar que lo mismo no vuelva a suceder.

La lucha de poder por el control de Motorola posibilita designación de nuevo director

Es justo apostar que no habrían confiado en Keith Meister para sostener el primer teléfono celular –que pesaba bastante más de una libra y costaba casi US$4000- cuando llegó a los estantes en 1983. No era todavía adolescente.

Ahora, con el respaldo de su jefe Carl Icahn, Meister ha sido nombrado director del conflictivo fabricante de teléfonos.

Si todo marcha de acuerdo al plan bajo el compromiso anunciado el lunes, el vicepresidente de Icahn Enterprises, de 34 años,  se unirá a otro de los nominados de Carl Icahn en su reunión anual. Esto dejará al activo inversionista con dos de sus propios hombres en la fuerte junta directiva formada por 14 personas, cuya edad promedio, excluyendo a Meister, es de 58.   

No está mal para tener un 6.5% de las acciones. Para la actual administración de Motorola esta es una forma de evitar un futuro peor. Icahn ha estado amenazando con una lucha de poder por cuatro nominados.

Aparentemente Motorota ha ofrecido quedarse con dos y, según Icahn, rechazó a Meister. Sin embargo, la tímida respuesta al reciente anuncio de Motorota de que dividiría sus operaciones debe haber ayudado a que la compañía cambiase de opinión.  En efecto, al aceptar dividirse, ha cedido a gran parte de lo que Icahn demandó.  El problema era que la ausencia de detalle y el programa extendido significan que la actual administración no ganó el respaldo de Icahn o que convenció a otros accionistas con su nuevo plan.

Como parte del acuerdo, Icahn se tranquilizará. Esto será importante durante el próximo año más o menos. El que haya  sangre nueva en la junta no cambiará la escala de la tarea que enfrenta Motorota al tratar de revivir su negocio de celulares antes de separarse.

Si hay más decepciones, al menos  Icahn no se puede quejar de que no fue consultado. 

Nestlé anunció la venta del 77% de su participación en Alcon

¿No les parece rarísimo, un negocio que resulta bueno para todos los involucrados?

Nestlé anunció el lunes la venta de su 77% de participación en el grupo estadounidense de atención visual a Novartis en dos partes. El grupo farmacéutico sueco obtendrá un cuarto de Alcon a finales de año por $143 la acción, o $11 000 millones. Novartis tiene la opción de comprar el 52% restante de Nestlé por 28 000 millones adicionales entre enero 2010 y julio 2011 a $181 la acción.

Novartis enfrenta los problemas típicos del sector farmacéutico: desarrollo de  productos pobre y patentes a punto de expirar. De modo que hace sentido buscar mayor diversificación agrandando su rama de salud. Novartis ya tiene una empresa más pequeña de atención ocular que puede ajustarse bien dentro de Alcon. Este negocio probablemente significa que es poco probable que se dé una fusión farmacéutica superambiciosa

El precio también es razonable. Novartis paga 23 veces las ganancias por la primera parte del negocio de alto crecimiento y grandes márgenes

La cifra

29

Por ciento.  Es la participación que tiene Nestlé en  L’Oreal, grupo francés de cosméticos. Se piensa que Nestlé puede estar pensando en adquirir  a ese grupo.

 VERSIÓN AL ESPAÑOL DE MIRIAM VELIZ