La detección de lesiones premalignas

Vivir. Cáncer de colon. 1-04-09. Shutterstock
Vivir. Cáncer de colon. 1-04-09. Shutterstock

Dra. Wendy Elizabeth Rosario Medina
Medicina familiar, Gerencia Medicina Familiar Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS).

Los órganos del cuerpo humano están compuestos por millones de células, las cuales se dividen para formar otras nuevas células y reemplazar a las que fallecen. Cuando este proceso se altera en una célula, esta comienza a dividirse sin control y termina produciendo un tumor, que puede ser benigno o maligno.
Los tumores que resultan ser malignos son los que llamamos cáncer.
Cuando estos tumores se encuentran en el colon o intestino grueso, hablamos de cáncer de colon. Este es en la actualidad el tercer tipo de cáncer más frecuente a nivel mundial y afecta por igual a hombres y mujeres.

El colon o intestino grueso mide aproximadamente metro y medio de largo y forma parte del sistema digestivo, que inicia en el intestino delgado y finaliza en el ano, que aunque no está encargado de digerir los alimentos, tiene funciones importantes, como absorción de agua y electrolitos.

El colon está formado por varias capas de tejido llamado mucosa. Es en las glándulas de estas mucosas donde pueden aparecen lesiones llamadas pólipos.
Los pólipos son benignos inicialmente y tardan entre 10 y 15 años en crecer. De estos, entre 5 y 10 % se podrían malignizar. Este es el tipo de lesión que nos interesa tamizar y prevenir en atención primaria, con el objetivo de evitar la evolución a cáncer colorectal.

Se desconocen cuáles son las causas por las cuales se puede desarrollar un cáncer de colon. Diversos estudios han demostrado que hay factores que pueden incrementar la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer de colon, y esta probabilidad es más elevada en:
• personas con historia personal previa de cáncer,
• personas con historia familiar de cáncer de colon o recto,
• personas con enfermedad inflamatoria intestinal de larga evolución, o
• personas afectadas de pólipos.
Por otro lado, existen diversos factores de riesgo que considerar, algunos modificables y otros no.

Factores modificables. Entre los factores modificables están el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, el consumo elevado de carne roja (res, cerdo, cordero o hígado), carnes procesadas (perros calientes -hot dogs- y algunas carnes frías), y el consumo excesivo de alcohol.

Los antecedentes no modificables son antecedentes personales y familiares de cáncer de colon y/o pólipos, tener familiares cercanos (abuelos, padres, hermanos) con pólipos o cáncer y enfermedades inflamatorias intestinales (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn de larga evolución).

Síntomas. Existen síntomas del cáncer de colon, pero pueden variar en función del estadio en que se encuentre y su localización dentro del intestino grueso. Podemos encontrar:
• Sangre en las heces: es uno de los síntomas más frecuentes del cáncer de colon
• Diarrea
• Constipación
• Cambio en el ritmo de las evacuaciones: aparece diarrea o estreñimiento (con frecuencia intercalados entre sí) en personas con un ritmo intestinal previo normal.

• Heces más estrechas: generalmente debido a que el tumor está estrechando el intestino y no permite el paso normal de las heces.

• Sensación de evacuación incompleta: suele aparecer en tumores localizados en el recto o el tramo final del colon.