La educación bajo Modelo Educativo Integrador, propuesta efectiva que responde Qué, Cómo y Para Qué enseñamos

El Sr. Presidente define con claridad el hecho de que estamos yendo hacia un modelo educativo que va dirigido hacia la sociedad del conocimiento en el siglo XXI. Esta expresión que de por sí es fuerte y apasionante para los que queremos el progreso de nuestro país lleva consigo una serie de desafíos, ya que esta mudanza implica y demanda muchos esfuerzos y consensos entre los diferentes actores del proceso educativo de nuestra sociedad.

El fenómeno educativo tiene lugar no solamente en el aula, es algo mucho más envolvente ya que la “función educativa” es tarea de todo el cuerpo social de un país y no solamente del sector educativo. Por tal razón, nunca como ahora tuvieron más vigencia las preguntas qué, cómo y para qué. De la respuesta que demos, como sociedad democrática que mira al futuro, a estas preguntas (y quizás otras preguntas que surjan más adelante) dependerán los resultados de las reformas que se lleguen a introducir para forjar nuestro destino.

En este sentido, deseo compartir un modelo de trabajo educativo iniciado hace unos cinco años y que ya empezó a dar frutos. Me refiero al Modelo Educativo Integrador propuesto por la organización CORD (de EUA) y que generó que el Consejo de Directores de la Empresa Implementos y Maquinarias (IMCA), S.A. convocara a un grupo de empresarios con inquietudes similares y con visión de futuro y formalizara la INICIATIVA EMPRESARIAL PARA LA EDUCACIÓN TÉCNICA (IEET) a principios del año 2007.

El modelo en cuestión, que tiene por objetivo responder a las preguntas hechas por el Sr. Presidente, se basa en tres pilares fundamentales, a saber: a) un pilar pedagógico que consiste en la contextualización profunda de la enseñanza; b) un pilar curricular que consiste en aplicar métodos multisectoriales diferentes para definir los contenidos curriculares; y c) un pilar funcional, que consiste en generar los mecanismos adecuados para que el pilar pedagógico y el curricular se desarrollen en plenitud. Como respuesta a esta demanda por mecanismos adecuados de funcionamiento, se generó la creación de la IEET.

Es mi opinión que toda reforma educativa que no contemple estos tres pilares en forma conjunta tiene menores probabilidades de éxito. Y me permito abundar en los porqués de esta opinión a la luz de algunos resultados obtenidos.

Desde el punto de vista pedagógico, no es ninguna novedad que hoy vivimos en un mundo diferente que genera “un alumno diferente, el cual a su vez necesita un docente diferente”, y que hay evidencia que permite afirmar que un buen libro en una escuela con todas las condiciones favorables, puede tener alta probabilidad de fracasar si el docente no está bien “sintonizado” con los nuevos contextos del mundo de hoy. Esto lleva directamente a una revalorización de la profesión docente, con todo lo que ello pueda implicar. Es aquí donde la capacitación profesional intensiva y extensiva forma parte de la preparación de ese “nuevo” docente.

Aquí me permito hacer una importante aclaración acerca de nuestra propuesta de capacitación. Cuando hablamos de capacitación profesional docente nos estamos refiriendo a una forma diferente de capacitación centrada en metodología. En primer lugar, proponemos una capacitación para ayudar a los docentes a “llegar mejor a los estudiantes”, es decir, a ser mejores comunicadores ya que educación es básicamente establecer puentes de comunicación entre profesor y estudiante con el objetivo de eliminar barreras, como lo manifestó el Dr. Paulo Freire hace un par de décadas. En segundo lugar, se trabaja con los profesores para ayudar a la motivación de los estudiantes, ya que un alumno más motivado aprende más y mejor. Para asegurar la comunicación y mejorar la motivación, se propone la contextualización de la enseñanza, partiendo de la base de que un profesor contextual, para enseñar mejor al “alumno diferente” del mundo de hoy, debe romper varios paradigmas, desaprender muchas cosas y desanclarse de la forma que se suponía era la mejor para aprender y enseñar. Y este proceso es muy difícil, por eso nuestro trabajo con los profesores es a largo plazo y enfatiza el espíritu pionero en los profesores, orientando la docencia para atender las inteligencias múltiples (Dr. Gardner) y los estilos de aprendizaje (Dr. Kolb) de los estudiantes.

Me permito definir brevemente nuestra propuesta de contextualización que llamamos REACT. Este acrónimo proviene de las palabras Relación, Experimentación, Aplicación, Cooperación y Transferencia.

La palabra Relación sugiere que los profesores enmarquen los contenidos a abordar dentro de problemas del mundo real, y por lo tanto, “conocidos” por los estudiantes. Es decir, se propone resolver problemas que se relacionan con el mundo de los estudiantes, no con el microcosmos de los profesores.

La palabra Experimentación hace referencia a que los estudiantes recolectarán sus propios datos para resolver el problema propuesto. De esta manera los estudiantes aprenden descubriendo los fenómenos, visualizando maneras de resolverlo, y principalmente son ellos, los estudiantes, los propietarios de lo que aprenden.

La palabra Aplicación significa que los estudiantes aprenden principios científicos cuando ponen los mismos en acción, lo que les motiva más, ya que se trata de algo que el estudiante aprendió confirmándolo.

La Cooperación es una de las principales maneras de trabajo en el mundo de hoy. Sea en el ámbito familiar, comunitario, social, o empresarial, el “trabajo en equipo” en el “mundo plano” (Thomas L. Friedman) que nos toca vivir será clave, ya que en este mundo plano no hay mucho lugar para individualismos y egoísmos, si el objetivo es resolver problemas.

Y como una de los objetivos de todo proceso educativo es poder transformar un conocimiento inerte en un conocimiento activo para la sociedad, la Transferencia procura enseñar a los estudiantes como transferir lo aprendido para resolver problemas en contextos diferentes en el cual se aprendió.

Desde el punto de vista curricular, frente a los cambios habidos en el mundo no quedan dudas de que hay una necesidad imperiosa de implementar maneras diferentes de definir las mallas curriculares. El tipo de diseño curricular aplicado parte del supuesto de incorporar a los sectores interesados en la educación de nuestros jóvenes, para que juntos, lleven a cabo un proceso de enriquecimiento de contenidos curriculares integrando habilidades, actitudes y valores. En la sociedad del conocimiento, el conocer un contenido curricular exclusivamente ya no es suficiente, un paradigma nuevo en educación es que además de conocer un principio científico, es necesario saber cómo decidir en consecuencia y qué acciones adoptar en contextos de la vida real (profesional, empresarial, familiar y social).

Desde el punto de vista funcional, la INICIATIVA EMPRESARIAL PARA LA EDUCACIÓN TÉCNICA (IEET), a través de comités específicos, generó las condiciones para que los dos pilares antes mencionados “funcionen” fluidamente. Es importante recordar que este aspecto tiene que ver con liderazgo escolar y empresarial, con comunicación empresa-escuela, formas de participación empresarial activa (financiera, curricular y pedagógica), instalación en el IPL de laboratorios didácticos e industriales para apuntalar la visión nueva de la escuela como propulsor del progreso de la sociedad, etc.

La implementación de los trabajos tanto en el área curricular, como metodológica y funcional se hizo en forma progresiva, por ello se comenzó con materias de primer año, luego de segundo y así sucesivamente.

Se incorporaron materias como Desarrollo Personal para el Éxito en la Carrera, Herramientas de Internet y Computación en áreas técnicas de Ingeniería a partir de primer año. Estas materias requerían más uso de computadoras con conexión a internet, a lo que el IPL respondió adaptando su sistema de informática.

En segundo año, se incorporó la materia llamada Principios de Tecnología, que requirió la construcción/adaptación de aulas para ese fin y la instalación de equipamiento didáctico/industrial para que los estudiantes tengan actividades dentro del contexto del tipo de equipamiento que en su futuro deberán utilizar. Estas inversiones fueron hechas por la INICIATIVA EMPRESARIAL PARA LA EDUCACIÓN TÉCNICA (IEET). Esta materia, desarrollada alrededor de principios integradores de la física e implementada en base a observaciones de la conducta de esos principios en forma concomitante en cuatro sistemas de energía, fue un éxito total por sus aspectos motivacionales, lo que a su vez ayudó a mejorar el aprendizaje de los estudiantes.

A partir de tercer año, se incorporó la materia llamada Naturaleza de las Cosas, que también requirió la construcción/adaptación de aulas para ese fin y la instalación de equipamiento didáctico/industrial para que los estudiantes tengan actividades dentro del contexto del tipo de equipamiento que en su futuro deberán utilizar. Estas inversiones fueron hechas por la IEET. Esta materia es una conjunción de ciencia y tecnología de los materiales que todo técnico usa, desde un ángulo industrial o de manufactura y también fue un éxito total por sus aspectos motivacionales, ayudando a mejorar el aprendizaje de los estudiantes.

El cuarto de bachillerato es continuación y profundización temática para fijar una amplia base conceptual en los estudiantes que se graduarán al final del cuarto año. La IEET emprendió a su vez un desafío adicional, agregar al término de los cuatro años un programa para los egresados de la especialidad de Mecánica Diesel. Este ofrece un currículo desarrollado por Caterpillar para ser impartido mundialmente bajo los mayores estándares de calidad metodológica y con los mejores equipos y herramientas. El programa es denominado ABC por sus siglas en Inglés de “Accelerated Basic Courses”, se basa en la ejecución de tareas específicas requeridas a los niveles básicos de la carrera de Técnico de Servicio y es impartido a lo largo de 360 horas de capacitación. Para la IEET, el fortalecimiento de las escuelas técnicas y el aseguramiento de que cada especialidad de formación vocacional incorpora metodología, currículo y materiales – equipos – herramientas de vanguardia, representan un modelo orientado a incidir en la competitividad del país.

La conjunción de efectos del pilar pedagógico (contextualización y largo plazo), del pilar curricular (plan de estudios enriquecido) y del pilar funcional (impulsor del movimiento) está dando buenos frutos:

a.    Estudiantes que se llevan “debajo del brazo” al egresar del IPL, un acervo de habilidades y competencias técnicas, habilidades blandas y de empleo que los valoriza en el mundo profesional y laboral. Podemos citar como ejemplo, que todos los egresados del IPL que han pasado por el programa ABC de Caterpillar, han ingresado a su primer empleo con salario entre un  25% y un 280% mayor al salario mínimo de RD$9,905 establecido para el sector privado.

b.    Mayor porcentaje de estudiantes que aprueban las pruebas nacionales: El Instituto Politécnico Loyola, examinó el pasado año escolar en la primera convocatoria de pruebas nacionales el 67.3% de los estudiantes de último ano, de los cuales aprobó el 96.5%. En la segunda convocatoria se examinaron el 32.7% de los estudiantes, de los cuales aprobó el 97.5%.

c.    La participación empresaria dentro de la filosofía de la IEET y de empresas como Caterpillar (a través de su modelo de talleres ABC) ayudó a potenciar aún mas a un grupo de estudiantes graduados del IPL, al brindar una salida laboral más segura. En el mundo difícil y competitivo que enfrentarán nuestros jóvenes, este tema es vital ya que un mejor futuro laboral motiva más y reduce la posibilidad de problemas sociales debido a frustración por no conseguir un buen empleo, mientras se planifica y se continúa la educación terciaria.

d.    Onda expansiva hacia la sociedad. Como consecuencia de los progresos logrados por la IEET en el IPL, donde se impactaron unos 1800 estudiantes en estos primeros 4 años, otros grupos empresarios como el grupo Vicini a través de Fundación INICIA se han unido al esfuerzo ampliando el horizonte de impacto, que en los próximos años llegará a más de 5000 estudiantes más. Además de esta ampliación, se debe considerar también la formación de un grupo básico de profesores expuestos a una nueva forma de ver la docencia, lo que también, al ser acompañado y propulsado por la IEET, puede generar un “tsunami” virtuoso a favor de la educación dominicana. 

Hay dos tendencias en la realidad del mundo de hoy que deben ser tomadas en cuenta como parte del espíritu del modelo propuesto y de la razón de ser de la IEET. El no tomar en cuenta estas tendencias podría generar una inequidad social con efectos perniciosos para nuestras generaciones futuras. Estas dos tendencias son:

a.    El mundo de hoy cambia de manera exponencial y nuestras escuelas tienen una reacción que no les permite acompañar dicho cambio generando desfasajes que afectan las raíces de la función de educación en la sociedad ya que generan un diálogo imperfecto entre el sector educativo y la sociedad de la cual se nutre.

b.    A nivel mundial la sociedad del conocimiento abrió y continúa abriendo puertas a muchos países para formar parte del elenco de actores que hace un cuarto de siglo no formaban parte del escenario socio-económico mundial. El pujante ingreso de los países del BRIC (Brasil, Rusia, India y China) con técnicos y profesionales manejando alta tecnología, con alto grado de flexibilidad y dispuestos a largas jornadas de trabajo pone en riesgo el futuro profesional y de empleo de nuestros jóvenes. Demás está decir que la manera en que nuestros “muchachos” podrán tener éxito en su vida futura es ganando competencias que se traduzcan en mejor productividad y por ende más eficiencia de trabajo.

Si el compartir el proceso, la historia y los resultados de esta Iniciativa, que con orgullo puedo mostrar que funciona, ayuda para que pueda ser tomada como ejemplo y como bandera para lograr una transformación efectiva, con gusto pongo a disposición nuestro talento y nuestro liderazgo para formar parte de la misma.

Pedro Esteva
Director
Iniciativa Empresarial para la Educación Técnica