La educación es básica para revolución cubana

POR ODALIS MEJIA
Cuba ha logrado universalizar la educación superior con la creación de 300 centros  en toda la nación, porque la equidad y calidad educativa son las principales patas que sostienen la revolución, aseguró ayer el embajador cubano, Omar Córdova. Señaló que la masificación de la educación ha consistido en llevar la escuela hasta donde la gente, “es decir, a los rincones más apartados de la geografía.”.

“Se ha llevado la escolaridad hasta donde la gente no tenga posibilidad de ir a una escuela. Se le construye una modesta, con un panel solar, una televisión y se le asigna un maestro para que la reciba al mismo nivel que los demás”, explicó.

En cuanto al sistema de salud, según Córdova, está basado en la descentralización y la atención primaria a través de una red de policlínicas, algunas de las cuales dijo que cuentan con salas de cuidados intensivos  y con gimnasios para  fisioterapia.

Manifestó que en el área de la salud, pese a los logros, falta más porque la meta es llevar el sistema sanitario a los niveles de avances científicos y tecnológicos  que viven las grandes naciones del mundo.

Córdova se expresó con ironía al referirse al  plan que anunció el presidente de los Estados Unidos en esa nación, de dotar de servicios básicos a su país. “Causa risas el plan Bush que nos va a llevar medicinas y agua cuando estamos a años luz de todas esas boberías”, agregó el diplomático.

Explicó que los logros de Cuba han  sido fruto de un proceso de reingeniería social y económica que inició la nación al desintegrarse la  Unión Soviética, lo que dijo le significó un duro golpe porque perdió el 85% de su comercio exterior.

Manifestó que entonces el país tuvo que tomar importantes medidas para mantener vivo el sistema socialista, como fueron la apertura a la inversión extranjera, la legalización del dólar y abrirse al turismo, entre otras.

Dijo que el gobierno hizo todo lo posible para que pese la crisis no fueran afectados los sistemas de salud y educación. “No se cerró una sola escuela ni un solo hospital,  aunque había dificultades para mantener todo eso…Si había que escribir en un pedazo de papel se escribía, si no había uniformes para la escuela no importaba, el problema era recibir la educación”, añadió el diplomático.

Recordó que luego de estabilizar la economía se libró “la batalla de ideas” como estrategia para beneficiar, profundizar y ampliar la nación, siendo la meta principal  una revolución dentro del sistema educacional, al considerar que su gran recurso no es petróleo,  dinero, turismo, sino el ser humano.