La extraña saga de Jorge Cantú

NUEVA YORK (AP) _ Jorge Cantú fue el jugador más valioso de los Devil Rays de Tampa Bay hace apenas dos temporadas. Todo hacía presumir que el mexicano iba a tener un futuro largo y brillante con la novena de la Florida.

Insólitamente, su carrera se ido por un despeñadero, acentuado por la decisión del equipo de enviarlo a las menores al decidir que no tenía espacio para el intermedista en la nómina de 25 jugadores para encarar la nueva temporada.

¨Qué hizo Cantú para volver a una sucursal de Triple A?

Simplemente su producción se desplomó el año pasado, que arrancó mal de entrada al fracturarse el pie izquierdo al recibir el impacto de un foul en el cuarto juego de la temporada.

Un año antes, en apenas su segunda campaña en las mayores, Cantú disparó 28 jonrones y estableció un récord para la franquicia con 117 carreras remolcadas

También se destacó en el Clásico Mundial de béisbol, en el que fue la figura más productiva del equipo de México al batear para .364 con dos jonrones.

Pasó seis semanas en la lista de incapacitados, pero nunca se recuperó plenamente de la dolencia y cerró el año con 14 cuadrangulares y 62 remolcadas.  Y en los entrenamientos de primavera se encontró con la realidad de que Tampa se inclinaba por B.J. Upton como el titular de la intermedia.

De ahora en adelante, Cantú será un buen interlocutor si alguien quiere hablar del concepto de la lealtad que se mantiene en las Grandes Ligas, incluso dentro de un equipo sólo una vez ha logrado evitar el sótano en una década de existencia.

La realidad es que ese concepto está pasado de moda, como puede atestiguarlo Bernie Williams, a quien los Yanquis de Nueva York no le garantizaron un puesto en los jardines o como bateador designado en favor de la sangre joven de Melky Cabrera.

Favorito de la afición y clave en la conquista de cuatro campeonatos entre 1996-2000, el boricua Williams se sintió humillado por la oferta de un contrato de liga menor y ni siquiera se presentó al campamento de entrenamientos.

Con menos tiempo en las mayores, Cantú se sintió igual de indignado por el trato de los Devil Rays.

“¨Qué les puedo decir? Se los diré de una manera bien sencilla: no soy jugador de las menores’’, dijo Cantú con un profundo tono de amargura. “Quizás me sirva un cambio de equipo … Sería lo mejor… Aquí no tengo que demostrarle nada a nadie’’.

“Lo que hecho (por este equipo), resultó como invisible. Supongo que lo que me queda es irme’’, añadió.

Joe Maddon, el piloto de los Devil Rays, afirmó que fue una decisión tomada por razones prácticas.

“No estaba en nuestros planes ponerlo en la segunda. Tampoco lo consideramos para la inicial. Y queríamos hacer otras cosas con la posición de bateador designado. Le tocó la de perder en las tres, lo que es desafortunado. Confiamos que pueda presentarse en Triple A’’, aseguró Maddon.

Cantú, de momento, no tiene claro qué hará. Habló de irse a su residencia en México.

La posibilidad de un canje podría tardar, debido a que los equipos acaban de armar sus nóminas, aunque podrían salir interesados que no están conformes con sus actuales titulares en la posición.

Cantú dice que hizo todo lo posible para volver en su mejor nivel físico.

Refiriéndose al desenlace, Cantú señaló que fue un esfuerzo inútil: “Pero así es esto. Es un negocio’’.