La falta de recursos agria el futuro de los productores de uva de Neiba

El deseo de progreso de los hombres y mujeres de Neiba que cultivan, procesan y comercializan la uva y subproductos, puede quedarse en esperanza porque varios años después de aprender a fabricar vinos y mermelada han tenido que conformarse con pequeñas producciones por falta de recursos para invertir en  instalaciones y equipos.  

Estos productores del Suroeste, parte de la zona mas pobre del país, necesitan una bodega  industrial para almacenar y procesar la uva, lo que le evitaría tener que vender el quintal a RD$700 en la capital, en vez de obtener RD$3,000 procesándolo en Neiba.

Su producción de vino es prácticamente a nivel de experimento con unos equipos donados por la embajada francesa en el país que están instalados en la Dirección General de Desarrollo Fronterizo, en Planta Cacique, de Neiba.

Las uvas de ese municipio ya no son agria, aseguran productores que están cultivando 3,200 tareas, con posibilidades de llevarlas hasta 20,000 si hay apoyo y facilidades.

Con gran esfuerzo los afiliados a la Cooperativa de Civinicultores  y la Asociación de Vitivinicultoras del Valle de Neiba pudieron llegar este año a una producción de 58 mil unidades de vinos y 8 mil frascos de mermelada. En esta cosecha, que fue atacada por los huracanes de la temporada perdieron 40 mil quintales de uva por no tener donde almacenarlos. Para esa y producciones anteriores sólo han recibido el apoyo del Instituto de Innovación en Biotecnología e Industria (IIBI) y préstamos del Banco Agrícola, a través del Instituto Nacional de la Uva, que le ha servido de garante. El proyecto de la mermelada lo auspicia  la FAO.

El director del Instituto de la Uva, José Peña Santana; Romaira Florián Díaz, secretaria de la Asociación Vitivinicultoras; Manuel Antonio Díaz y Balduino Recio, presidente y técnico asesor de la Cooperativa de Civinicultores del Valle de Neyba coinciden en que para desarrollar el cultivo de  uva y la fabricación de vinos, mermelada y otros subproductos se necesitan recursos para equipos e instalaciones nuevas en la zona. Peña Santana cree que con una asignación presupuestal de RD$121,175,500 para el 2009  se podría construir una bodega industrial (costo unos RD$30 millones), habilitar la oficina central en Neiba con equipos y mobiliarios, así como construir un anexo y abrir regionales en Azua, Dajabón y en la capital. Además solicitó una ayuda de RD$25 millones para la rehabilitación, poda y el programa de riego. Tiene un presupuesto de RD$15 millones este año.

Recio y Díaz explican que la cooperativa tiene 320 miembros que cultivan 3,200 tarea de uva en Neiba. La fábrica de vinos tiene limitantes, porque cuenta con unos pequeños equipos que le donó una cooperativa de  Italia. Con  la construcción de una nave industrial para el procesamiento de la uva podrán participar todos los productores de  de la zona y motivaría la siembra del cultivo. La mayor producción de vino fue de 53 mil botellas, con la participación de sólo 60 productores, el resto se ve en la obligación de llevar  la uva fresca  a la capital a venderla a RD$700 y RD$800 el quintal. Pero si es para la fabricación de vino, lo venderían entre  RD$3,000 y RD$3,200.

Florián Díaz dice que las mujeres asociadas fabrican vinos y mermelada que venden en el mercado de Neiba y algo en Santo Domingo. El año pasado le vendieron 18 mil frascos de mermelada  al Plan Social de la Presidencia para las canastas navideñas, pero que ahora sólo le venderán   8 mil, porque bajó la producción  de las pacas de uva, por falta de capacidad para su preparación. Explica que hace unos 6 meses, a través del Instituto de la Uva y del IIBI se les transfirió la tecnología para ellas procesar las pacas, pero todavía no han comenzado.

La mermelada es un proyecto que estamos desarrollando por gestiones del instituto  y el IIBI, este último es el  que nos certifica la producción. Tenemos un préstamo del Banco Agrícola, canalizado a través del instituto. Además el proyecto de vino lo desarrollamos con la embajada francesa en el país, la que nos donó unos fondos, con los que adquirimos un tanque que en la actualidad está en la bodega que maneja la Dirección General de Desarrollo Fronterizo.

En la asociación habían 30 mujeres, pero  sólo quedan 11, siete de ellas productoras de uva, y otras  que trabajan por salarios en el proyecto. Expresa que están preocupadas por los altos costos de la producción de la uva y su calidad, de la que dependen el vino, la mermelada y la pasa. En busca de solución a ese problema, la asociación de mujeres conjuntamente con los productores de uva están desarrollando un proyecto de elaboración de abono orgánico, con el Programa de Pequeños Subsidios (PPS). Así esperan mejorar un poco los niveles de toxicidad de la uva.

El protagonista

José Peña S.

Director instituto nacional de  uva

El Instituto Nacional de la Uva le solicitó una ayuda de RD$25 millones al gobierno para comenzar a los productores de uva que perdieron 40,000 quintales de esta producción, valorados en RD$28 millones,  por los efectos de varios huracanes y tormenta. No pudieron recoger la cosecha por falta de almacenes para guardarla, por lo que necesitan la construcción de nave industrial para almacenar y procesar la uva.