La fortaleza del peso reduce efectos de la inflación importada

La fortaleza del peso reduce efectos de la inflación importada

Arturo Martínez Moya

Durante la peor crisis económica mundial, incluyendo la Gran Depresión de 1930 según los historiadores, el peso dominicano ha enseñado músculo frente al dólar. Mientras las principales monedas de la región perdieron valor, nuestro peso se apreció 5.8% desde el 12 de agosto 2021 hasta el pasado viernes, no obstante, la imparable inflación que en toda parte se come el poder adquisitivo de los hogares, explicada por desajustes entre oferta y demanda, la guerra en Ucrania y efecto multiplicador de la apreciación del dólar.

En nuestra economía, lo último no ha sido factor de aumento de la inflación general, sucedió lo contrario, por la apreciación del peso menor la presión de los grupos combustibles y energía eléctrica en el Índice de Precio al Consumo, tómese como ejemplo el precio del barril de petróleo WTI, subió 34.3% en dólares y menos en pesos, un 27%, en los doce meses mencionados.

La explicación es sencilla, si para comprar US$1000 se necesitaban RD$57,203.50, la cifra se redujo a RD$54,070, ganando el consumidor poder adquisitivo y contribuyendo a mantener la inflación general por debajo de dos dígitos.

La consolidación del peso, su preferencia frente al dólar para consumo, ahorro e inversión de familias y empresas, tiene que ver con la estabilidad política y social del país y la calidad de la política fiscal y monetaria, arrojaron los siguientes resultados en los primeros dos años de Gobierno de Luis Abinader.

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Uno, consistente crecimiento de dos dígitos de la demanda de préstamos en pesos para consumo de las familias e inversión de las empresas en el sistema financiero nacional, muy superior a la de los préstamos en dólares.

Dos, en menos de un año la economía recuperó y supero el nivel de PIB anterior (2019) a la pandemia, mucho antes que el resto de los países de la región, y no obstante la brutal inflación importada, el PIB real continúa creciendo alrededor de su potencial, en junio 5.8% y 5.6% interanual en enero-junio, impulsado, principalmente, por turismo que aportó la tercera parte, 1.8 puntos porcentuales.

Tres, tendencia ascendente del flujo de divisas, el total sumó US$17,866 millones en enero-junio, de los cuales US$7,012.5 millones exportación, US$4,861.1millones remesas, US$4,121.5 millones turismo y US$1,870.9 millones inversión extranjera directa.

Y cuatro, el éxito de la política de acumulación de reservas internacionales del Banco Central, cerraron en US$14,171 millones a final de julio, equivalentes a 13% del PIB y 6.3 meses de importaciones, lo que no tiene precedente en nuestra historia monetaria, supero en más de un mes de importaciones las de diciembre de 2019, sumaron US$8,782.40 millones, 5.2 meses de importaciones, y en dos meses si la referencia es el promedio de US$5,667.6 millones, para 4.3 meses de importaciones, del periodo 2015-2018.

Como inversionistas y bancos de inversión confían en que se mantendrá el diferencial entre los tipos de la Reserva Federal de Estados Unidos y la tasa de política monetaria de nuestro Banco Central, el capital extranjero seguirá fluyendo hacia el peso en volumen suficiente para continuar financiando holgadamente el déficit de la cuenta corriente, es lo que se necesita para la sostenibilidad de la brecha externa en el mediano plazo según el FMI.

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