La generación de energía en EU vuela con el viento

Por Sheila McNulty
En Houston

Herschel Carter ha estado verificando su metro-contador de corriente cada día desde que instaló una pequeña turbina de viento en su casa hace un mes.

Con el sistema eólico a escala residencial que le suministra electricidad a su hogar, el ex agente de seguros de 62 años solo ha consumido 993 kilovatios/hora de electricidad de la red. Ese mismo mes, el año anterior, registró un consumo de 1,752 kW/h de la red en su casa de Pittsfield, Illinois. Eso representa un ahorro de 759 kW/h en la cuenta, que al precio entre US$0.06 y US$0.09 por kW, significa US$68.00.

Dado el costo y la instalación de la unidad –que sale entre US$10,000 y US$15,000 (_11,000, £7,500) por una con estas características– le tomará años recuperar la inversión, aún si los costos de la electricidad continúan subiendo. Sin embargo, para Carter, la unidad no solo significa una inversión a largo plazo, sino seguridad energética.

Los apagones en años recientes en EEUU, ya sea por sobrecarga de las redes o fuertes tormentas, lo convencieron que él no podría depender solo de los servicios de la red de electricidad. La esposa de Carter necesita oxígeno, y por tanto, electricidad para que funcione el equipo que se lo suministra. Con una batería de reserva para echar a andar la unidad  eólica ellos necesitan energía, en cualquier circunstancia. Y aún cuando no corre viento, el sistema puede utilizar la energía almacenada durante los días de vientos fuertes.

El deseo de contar con energía confiable y de ahorrar a largo plazo ha contribuido a la explosión de los generadores de energía eólica en todo Estados Unidos en los últimos años. Y el hecho que la fuente no sea contaminante ha aportado un mayor atractivo en tiempos de atención creciente al calentamiento global.

EEUU inventó esta tecnología en la década de 1920 y todavía es la que domina, con más de 90% de las pequeñas turbinas eólicas instaladas en EEUU fabricadas en el país. Las turbinas eólicas convierten la energía cinética del viento en energía mecánica, que a su vez alimenta un generador que produce electricidad.

Durante los últimos 15 años, la industria de turbinas eólicas pequeñas ha estado creciendo a un ritmo anual entre 14%-25%, con equipos para muchos usos, desde recargar baterías de barcos hasta bombear agua de pozos en países del tercer mundo. Los últimos tres o cuatro años han visto un aumento del interés en usarlas para la energía doméstica.

“Hay una gran satisfacción en poder generar su propia electricidad, y hacerlo de tal forma que reduzca las emisiones que aportan al calentamiento global y fortalecen la seguridad energética del país”, dijo Randall Swisher, director ejecutivo de la American Wind Energy Association (AWEA)

De acuerdo con la AWEA, se vendieron más de 7,800 pequeñas turbinas eólicas en 2004, con dos tercios instaladas en EEUU. En 2005, la cifra saltó a cerca de 13,000 turbinas vendidas. La meta de de 75,000 en ventas, entre 2006 y 2010.

La ventas futuras podrían tener la ayuda de los incentives tributarias que está considerando el congreso, para ayudar a reducir el costo de las máquinas.

Southwest Windpower, un pionero en el desarrollo de la tecnología para la energía eólica radicado en Arizona, introdujo Skystream 3.7 en octubre de 2006, el primer generador eólico pequeño diseñado específicamente para uso residencial, conectado a la red de servicios públicos, con sistemas electrónicos incorporados.

Su equipo le permite a los clientes no solo dar electricidad a su casa a partir de la tecnología eólica, sino recibir crédito por la energía no utilizada en días en que no sopla el viento. La compañía ha vendido 500 de estos equipos, y este año aspira a tener ventas de 3,600 unidades.

“Es algo tan cercano a un equipo electrodoméstico, como cualquiera de estos”, dijo Andy Kruse, co-fundador y vicepresidente desarrollo de la empresa de Southwest Windpower. Después de obtenida la aprobación de su servicio público local, los residentes sencillamente lo conectan a la caja de electricidad y en cualquier momento que el viento sople, la casa consume la energía que genera Skystream primero, y después toma la energía necesaria de la red de servicios.

Los clientes necesitan contar con no menos de medio a un acre de terreno, en dependencia del sistema empleado, y tiene que contar con el permiso de los reguladores locales para instalar al menos una torre de 35 pies (mientras más alta la torre, más eficiente la unidad)

Los lugares donde sopla el viento con mayor frecuencia son las costas y los bordes o picos de sistemas de montañas o colinas, además de grandes llanuras. El gobierno de EEUU ha diseñado con mapas eólicos del país en el internet para ayudar a las personas a decidir si pudieran beneficiarse con los generadores eólicos.