La guerrita de Ucrania

Ucrania, con sus 603,628 Km2, es el país más grande de Europa, si bien Rusia es mayor, una parte de ésta pertenece a Asia; este país de Europa del Este, tiene una larga y rica historia pues ha estado habitado desde hace 43,000 a 45,000 años AC y la Ucrania moderna viene de 30,000 años AC. En todo este tiempo, como es natural, ha sido poderosa y objeto de conquista por poderosos: cosacos, tártaros, turcos y rusos han peleado por su territorio o una parte de él. Toda esta agitada secuencia llega hasta 1654 DC cuando pasa a formar parte del Imperio Zarista y luego de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS.

En 1991, la URSS se desmenbró, Ucrania se declaró neutral, firmó un acuerdo militar limitado con Rusia, también una asociación con la Organización del Atlántico Norte, OTAN, en 1994. El gobierno del país funcionó por un tiempo hasta que eligieron a Yulia Tymoshenko producto Revolución Naranja (Orange Revolution) que depuso a Viktor Yanukovych, quien había hecho trampa en las elecciones del 2004. Sin embargo, Yulia no era del agrado de Rusia y más temprano que tarde fue depuesta. Yanukovych fue electo nuevamente, encarceló a Tymoshesko y pasó a gozar del poder robando como un dominicano.

Yanukovych, al contrario de la Tymoschenko, gozaba del favor de Rusia, no obstante, fue depuesto por la revolución Maidan; soltaron a Yulia, Viktor escapó a Rusia y eligieron a Petro Poroshenko. Hasta ahí todo bien pero proclamaron que se harían miembros de la OTAN que es una condición aparentemente diferente a la de asociado. Supongo que esta declaración disparó las alarmas en el Kremlin.

La flota rusa tiene difícil acceso a los océanos pues sus grandes puertos situados al norte quedan en áreas que se hielan y/o tienen que navegar por mares y estrechos donde, en caso de conflagración, serían blancos fáciles antes de alcanzar el Atlántico. En el Pacífico la base de la armada está situada Vladivostok, ciudad de unos 595,000 habitantes, localizada en la península Muravyov-Amursky. El mar Mediterráneo tiene tres accesos que son: Estrecho de Gibraltar, canal de Suez y mar Negro-estrecho del Bósforo-mar de Mármara-Egeo, de los tres dos son controlados por: Inglaterra el de Gibraltar, Egipto-Estados Unidos de América el de Suez, y solo el Bósforo podría decirse no lo controla una potencia occidental, aunque la asociación de Turquía con Europa proporciona suficientes argumentos para debatir la cuestión.

En vigencia de la URSS los rusos construyeron una base naval en Sebastopol y posteriormente, en 1954, el presidente Yeltsyn y el Soviet Supremo traspasaron la Crimea a Ucrania que como sabemos era una de las repúblicas soviéticas, probablemente seguros de que la URSS permanecería como tal en el futuro. La declaración de la revolución Maidan debe haber puesto nervioso al Kremlin pues imaginarían la posibilidad de bases de la OTAN en Ucrania y el incierto porvenir de su base naval. Se había roto un delicado balance entre Rusia y Europa-Estados Unidos de América, y roto también el respeto a las esferas de influencia de esas potencias.

Económicamente, no hay dudas, que Rusia lleva las de perder, no obstante es una enorme potencia militar dirigida por un presidente que por su compostura, no luce que dará su brazo a torcer, pues lejos de amilanarse, está construyendo una base militar en su frontera con Ucrania y se reporta, además, que efectivos y armamento rusos están ayudando a los combatientes.

Es saludable apagar la llamita que arde en el Este de Ucrania lo antes posible, su prolongación no sirve ningún propósito, antes al contrario. Recientemente preguntaron a un militar estadounidense del más alto rango sobre quién o cuál era actualmente la peor amenaza para los EEUUA, no dudó en decir que Rusia. Algunos expertos estadounidenses han propuesto que se declarará Ucrania un país neutral, que es a fin de cuentas como ellos empezaron y todos aceptaban. La pregunta es si el presidente Putin devolvería la Crimea luego es esta escaramuza.

La revolución en Siria ha dividido ese país en por lo menos tres partes: la de Assad, la de los rebeldes e ISIS que también abarca parte de Iraq. La cooperación de Rusia es esencial para resolver el problema sirio que últimamente ha lanzado oleadas de emigrantes a Europa, por tanto, lo razonable sería restaurar la mejor relación posible con Rusia.