La humildad de Pina Toribio

PASTOR VÁSQUEZ
“Sé sencillo como paloma y astuto como serpiente”,
Jesús de Nazareth.

El consultor jurídico del Poder Ejecutivo, doctor César Pina Toribio, acaba de dar una muestra de histórica y ejemplar humildad, al reconocer su culpa en la emisión del decreto 301-05, que establecía ciertas limitaciones a los medios de comunicación.

He aquí la información que he leído en el diario HOY, firmada por el periodista Luis Moreno Cárdenas:

“El presidente Leonel Fernández derogó ayer el decreto 301-05 que emitió el pasado día 7 para establecer un nuevo reglamento para la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía, que fue criticado por organismos locales y del exterior porque establecía la censura previa. El decreto 312-05 emitido por el mandatario anoche, restablece el reglamento 824 del 25 de marzo de 1971 con sus modificaciones”.

“En una nota explicativa, sin precedentes en este tipo de casos, el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, César Pina Toribio, indicó que el decreto 301-05 fue su responsabilidad y que lo tramitó imbuido en un “censurable” exceso de confianza en sus asistentes”.

“Explicó que el presidente Fernández, por la confianza que tiene de su colaboración, procedió y suscribió el reglamento”.

“Agregó que no ha animado a los promotores del reglamento, a la Consultoría y menos al Presidente de la República a patrocinar restricción a las libertades individuales, entre las que destaca, como base fundamental de un régimen democrático, la que se refiere a la expresión del pensamiento”…

“No obstante, la consultoría jurídica del Poder Ejecutivo se ve en la obligación de dejar constancia pública de que la pieza en cuestión fue de la elaboración e iniciativa de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía, cuya revisión se encargó, además a varios auxiliares de esta consultoría jurídica”, precisó Pina Toribio en su aclaración escrita.

Pienso que en nuestro país hacen falta ciudadanos prominentes, que actúen con el mismo nivel de responsabilidad ejemplarizadora como lo ha hecho el Consultor Jurídico.

Con frecuencia en nuestro país se usa la táctica del culebreo. Siempre queremos buscar el error en el terreno ajeno y no somos capaces de revisarnos y comprender que hemos obrado mal.

El doctor Pina Toribio ha dado una muestra de humildad que pocas veces se ve en nuestros hombres públicos. La autocrítica es uno de los principales postulados del cristianismo, que también fue asumido como norma en el marxismo.

Es difícil ver en nuestro medio a una persona decir: me equivoqué. Ese error es mío.

Señor Consultor, usted merece el elogio de toda la ciudadanía. Ojalá sigamos ese ejemplo.