La importancia de
comer en familia

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Compartir en la mesa es el mejor plan que podemos hacer cada día en familia. Aunque cueste conciliar los horarios, es importante que apartemos un tiempo de la jornada diaria para conversar de lo que cada uno ha hecho.

La familia es considerada universalmente como la unidad básica de la sociedad.  Así que hoy, Día Internacional de la Familia, les proponemos un menú especial.

Pero si su trabajo, los estudios y el diario vivir no se lo  permiten en este día especial, haga lo posible por imponer lo más pronto posible la costumbre de reunir su familia alrededor de la mesa. Porque comer juntos no es únicamente saciar el hambre; detrás de sentarse a la mesa en familia hay un significado mucho más trascendente, el de la comunicación, preocuparse por el otro, escuchar a los demás y expresar nuestros sentimientos para que nuestros hijos también aprendan a expresarlos.

Beneficios de comer juntos

La familia es un contexto apropiado para educar en hábitos adecuados, pues si desde pequeño el individuo incluye en su dieta alimentos saludables su organismo se acostumbrará; y llevar una alimentación balanceada es más fácil en familia.

Y además del amor y el sentimiento de unidad que se vive en un encuentro familiar hay que incluir algo muy importante… la comida, así que vaya pensando en algo muy sabroso y especial. Aquí le dejamos algunas sugerencias.

Para un mejor provecho

Para empezar, es fundamental que el televisor esté apagado, así todos pueden centrarse en ese momento único sin distracciones.

No es el momento de dar sermones, ni de regañar  a nuestros hijos, sino de pasarla bien en familia y de ser positivos. Por más pequeños que sean nuestros hijos es importante que compartan la mesa.

La hora de compartir una comida  familiar  no tiene por qué ser un momento solemne, podemos convertirlo en un encuentro entretenido en torno a la comida, lo cual además ayuda a los niños a establecer una relación positiva con la comida y a comprender que comer bien, además de saludable puede ser muy  divertido.

Una oportunidad que vale la pena

Son muchos los estudios que han demostrado que las comidas en familia tienen un impacto positivo en el desarrollo de los hijos y ayudan a mejorar las relaciones entre sus miembros, ya que al coincidir todos los integrantes en un mismo momento y lugar, se dan condiciones que favorecen y promueven la sinceridad, la convivencia y el intercambio, lo que  fortalece los lazos familiares.

¿Cómo lograrlo?

Pues no tiene excusas. Si la comida en familia  ha dejado de ser una costumbre, empiece por recuperarla. Recuerde:  para todos será  muy importante sentarse juntos y compartir. 

Recetas

Merluza al vino

4 rodajas de merluza

1 taza de vino tinto. 1 taza de vino rosado

1 taza de vino blanco seco

1 taza  de caldo de pescado

Aceite de oliva, harina, azafrán, sal

Preparación  

Ponga en una cazuela los tres vinos, el  azafrán y el caldo de pescado. Cueza a fuego medio durante diez minutos y apague en cuanto empiece a hervir. Vierta en una sartén unas diez gotas  de aceite y caliente a fuego medio.  Sazone con sal las rodajas de merluza y páselas por harina. No olvide sacudirlas para quitar el exceso. Coloque las rodajas en la sartén. Fríalas durante tres minutos. Deles la vuelta y manténgalas otros tres minutos. Añada la mezcla de vinos poco a poco.

Ternera en su jugo

1 libra de  jarrete de ternera

2  zanahorias

12 cebollitas

4 papas

Aceite de oliva

Vino tinto

Brandy, sal

Preparación. En  una cazuela que pueda meter en el horno, vierta el aceite  y el  vino. Sale el jarrete. Alrededor, coloque las cebollitas peladas. Prepare el resto de las verduras. Ralle las zanahorias y córtelas en cubos. Pele las papas y corte redondo.  Coloque todo alrededor de la carne y sazone. Tape, vierta  en la cazuela  y hornee a 180º C durante tres horas. Corte la carne  en rodajas gruesas. Vuelva a colocarlas en el recipiente y sirva con las verduras.

Arroz a la milanesa

1/2 vaso de arroz por persona

1  vaso de agua por persona

1 tomate grande

1 cebolla mediana

1/2 vaso de vino blanco

1 taza de queso parmesano rallado

Sal, aceite de oliva

Preparación.  Pele  la cebolla y  córtela  en cuadros pequeños. En una olla, ponga aceite con la cebolla picada, el tomate pelado y troceado y rehogue. Eche  el arroz y remueva. Agregue una pizca de sal y el vino blanco. Cubra todo con el agua, deje  cocer a fuego medio unos quince minutos. Eche  el queso rallado sobre el arroz, remueva suavemente y vuelva  a poner a cocer unos diez minutos  a fuego lento. Sirva

Ensalada de la huerta

1/2  lechuga

1 tomate maduro, 1 pepino, 1 zanahoria

Queso parmesano, aceitunas negras

Vinagre, aceite de oliva

Orégano, sal

Preparación

Lave  bien la lechuga y el tomate. Escurra y  corte en trozos pequeños. Disponga en una ensaladera. A continuación pele el pepino y la zanahoria, lávelos,  corte  el pepino  y ralle la zanahoria. Póngalos en  la ensaladera, junto con el queso parmesano cortado en trozos medianos. Espolvoree con orégano a  gusto y decore con algunas aceitunas negras. Para finalizar, aliñe la ensalada con unas gotas de vinagre, una pizca de sal y un buen chorro de aceite.

Bizcocho borracho

2 huevos, 1 taza de azúcar

2 tazas  de harina, 1 taza de vino  moscatel 

1 taza de  agua, 1/2 taza de  coco rallado

2 tazas de nata líquida

1 taza  de azúcar glasé

Preparación

Caliente el horno a 175º C. Bata las yemas con un poco  del azúcar hasta formar una crema blanquecina. Añada la harina pasada por un tamiz. Bata las claras a punto de nieve, incorpórelas y mezcle. Llene un  molde redondo  de silicona y ponga al horno por quince minutos. Hierva el moscatel durante tres minutos. “Emborrache” con él el  bizcocho regándolo con una cuchara. Monte la nata y añada el azúcar. Incorpore el coco y mezcle. Corone con la nata y salpique con chispas de chocolate.

Sangría ligera

1 litro de vino tinto

1.5 litros de refresco de limón, gasificado (puede ser dietético si se desea).

1/2 litro de néctar de durazno

Hielo picado

Jugo de limón al gusto

Azúcar

Preparación

Ponemos el vino en un recipiente bastante grande, añadimos azúcar al gusto.  Ponemos el jugo de  limón. Según como nos guste de cargado pondremos la cantidad. Echamos el néctar de durazno. Al final el hielo picado. Si desea puede echar rodajas de limones en la jarra para mejor sabor. Sirva inmediatamente; en caso contrario evite ponerle hielo para que no se dañe. Puede sustituir el durazno por manzana.