La incógnita del cóndor, el rey de los Andes de Perú

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Lima. Con su vuelo majestuoso, el gigantesco cóndor andino (vultur gryphus) sigue reinando en las alturas andinas de Perú, aunque se mantiene la incógnita sobre el total de ejemplares que quedan de esta especie, considerada en peligro de extinción por los investigadores.

La agreste orografía donde habitan y la facilidad de movimiento impiden establecer un censo concreto, según explicaron a Efe los ornitólogos peruanos Renzo Piana y Fernando Angulo, que demostraron la existencia de entre 190 y 313 cóndores en una investigación hecha en dieciséis enclaves de la costa y la cordillera de Perú.

El estudio fue publicado en el boletín de la Unión de Ornitólogos de Perú (Unop) y suma el número máximo de cóndores que se han avistado de manera simultánea en cada uno los puntos investigados durante los últimos años.

“Probablemente hemos contado el 50 % o incluso un poco menos de la población total. Nos hemos concentrado en áreas conocidas, pero hay muchas más desconocidas”, comentó Piana.   El estudio reveló que uno de los puntos con mayor concentración de cóndores en Perú es el cañón de Mayobamba, en la cuenca del río Sondondo, a su paso por la región sur andina de Ayacucho, donde se divisaron una treintena de ejemplares en mayo de 2011.

Angulo explicó que Mayobamba tiene “una pared de acantilados en la parte alta de una montaña que sirve muy bien como dormidero, por tener superficies planas y estar en un lugar bastante escarpado e inaccesible”.   “La profundidad del cañón permite a los cóndores hacer vuelos de calentamiento hasta elevarse por encima de la puna y salir en busca de alimento”, explicó Angulo.

Es en ese momento cuando el cóndor, el ave carroñera más grande del mundo, que puede llegar a pesar 13 kilos y sus alas alcanzar una extensión de dos metros, planea de manera imperial entre los vientos del cielo andino.   “La gente local le tiene respeto y le llaman Apu Huamani o Apu Kuntur. Una vez vi a una señora sacarse el sombrero y hacer una reverencia cuando el cóndor pasaba por encima de ella”, relató Angulo.