La incredulidad caso Odebrecht

Muchos dominicanos tienen el temor de que las investigaciones del caso Odebrecht sean manejadas en base a acuerdos espurios y mamotretos jurídicos apoyados por una campaña mediática que busca que los beneficiarios de los más de 4 mil millones de pesos de sobornos pagados por la compañía brasileña no sean procesados y continúen disfrutando de sus estatus económico, político y social y del dinero mal habido.
La creencia de que la impunidad volverá a imponerse para proteger a quienes desde el poder se encuentran blindados por un sistema de justicia diseñado a su conveniencia se sustenta en casos como el Plan Renove, La Sun Land, la mafia de la OISOE, los Súper Tucano, el “no ha lugar” a favor de Víctor Díaz Rúa y el intento fallido del Ministerio Público contra Félix Bautista.
Con estas experiencias es difícil que el pueblo crea en toda la alharaca que se realiza desde el Ministerio Público, porque al final todo se queda en investigaciones que nunca concluyen y que sirven para dar tiempo a que los temas escabrosos se enfríen o sean desplazados por otros mayores, como pasó con el soborno en la compra de los Súper Tucano a la que nadie actualmente se refiere.
Pero cuando la noche está más oscura se encuentra más próximo el amanecer, y el empoderamiento del pueblo se está manifestando con actividades cívicas masivas y pacíficas que al final, como sucedió con Loma Miranda, la cementera de Los Haitises y el 4 por ciento para la educación, se impondrá en pro del adecentamiento del país y el fin del estado de impunidad y corrupción que nos avergüenza como nación.