La inversión se queda “manca”

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POR CLAUDIO CABRERA
En primera instancia, los poderes del Estado se pusieron de acuerdo para establecer un primer borrador del Proyecto de Presupuesto y Ley de Gastos, pero los hechos se han impuesto ante la postura del Fondo Monetario Internacional (FMI) y se ha decidido incrementar el tope de los gastos para el 2005 hasta unos RD$172,000 millones.

Al menos, esa es la versión más socorrida entre funcionarios, economistas y asesores gubernamentales que han expresado la necesidad de que el Presupuesto de Ingresos y Gastos Públicos para el año venidero, pueda convertirse en un instrumento de desarrollo y no en mero medio de pagos.

La primera visión implica focalizar las diferentes partidas de los gastos en función de las necesidades prioritarias para el desarrollo económico y social a que aspira el gobierno.

Pero la segunda opción, podría convertir la Ley de Gastos en simple “caput mortum” que sólo serviría a las autoridades para cumplir los prerrequisitos que exige la autoridad supranacional que es el FMI.

Para ello, ha sido necesario que las autoridades del Secretariado Técnico, del Banco Central, de la Secretaría de Finanzas, de la Oficina Nacional de Presupuesto (ONAPRES) y de la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN), junto al asesor económico del Poder Ejecutivo, reformulen los alcances preliminares del primer borrador de Presupuesto que en principios ascendía a unos RD$150,000.0 millones.

La situación se ha presentado, según una fuente vinculada al sector económico gubernamental, debido a que es el deseo del Fondo Monetario que el gobierno destine las mayores partidas de los ingresos dispuestos para el año próximo, para dedicarlas al pago de las deudas externa e interna.

El propio director de Presupuesto, Rubén Peña Pichardo, señala que hasta el momento, el presupuesto preliminar que se ha estado discutiendo con el organismo internacional, contiene partidas ascendentes a RD$60,000 millones destinadas al pago de las deudas interna y externa.

Si se considera un presupuesto total de RD$172,000 millones para el período bajo consideración, puede estimarse de antemano que con otras partidas previamente pautadas para el gasto por el FMI, el país podría quedarse sin dinero para invertirlo en nuevos proyectos de desarrollo.

SE LA PONEN DURA

De acuerdo con los economistas consultados, de hecho, el FMI “se la está poniendo muy dura” a los funcionarios y técnicos que discuten los aspectos preliminares de un acuerdo que es la precondición para la firma del “Stand By”, así como para poder renegociar la deuda del Club de París.

Eso se colige del hecho de que para el organismo se consideran de prioridad las partidas tales como obligaciones y compromisos de las respectivas deudas externas e internas y el cumplimiento de los gastos previamente programados para focalizar el subsidio a la energía eléctrica para sectores de menores recursos.

También, el organismo considera inaplazable incluir en las partidas del gasto los aumentos generales del salario para empleados del sector público en un 30%, lo cual se ha estimado implica una partida de RD$7,000.0 millones, así como el gran paquete de disponibilidades que implica satisfacer mayormente las demandas de fondos en áreas vinculadas a sectores de concentración social, como salud y educación.

Tan sólo Salud Pública ha solicitado un aumento en varios miles de millones para su presupuesto ordinario del 2005, mientras que Educación ha pedido RD$190,050.4 millones para cubrir sus gastos para el venidero año 2005.

Siendo así las cosas, entonces ¿Qué quedará para satisfacer las necesidades de inversión en obras, calificadas como “gastos de capital” en las partidas de los gastos generales del gobierno?.

Según se afirma en áreas gubernamentales vinculadas a la confección del nuevo proyecto de Presupuesto, “apenas quedarían fondos disponibles para el gobierno central por un total de RD$50.0 millones mensuales, considerada una suma ínfima en comparación a las necesidades de inversiones en obras que demanda el país”.

Pero además, el FMI ha solicitado a las autoridades aplicar debidamente las contrapartidas correspondientes a los préstamos externos para cubrir proyectos, lo cual, incluso, disminuye la participación de ingresos aprovechables como recursos para ser dispuestos en forma de proyectos de inversión.

“Con poco menos de RD$600.0 millones -sostuvo la fuente-, el gobierno no tendría capacidad de maniobras para satisfacer la demanda de obras en el país, así como tampoco podría imprimirle la necesaria dinámica a la economía, a través de una gestión que priorice el gasto para inversiones públicas en todas las regiones donde sea necesario erigir nuevos programas de construcción de obras”.

Al considerar que la política del gasto es prioritaria para imprimir una mayor dinámica a la economía y poder sacar al país del letargo en que se encuentra, los funcionarios y economistas que asesoran al gobierno lo han planteado al representante del FMI en el país, Steven Phillips, quien junto a otros seis técnicos del organismo monetario mundial, procuran arribar a un acuerdo para el próximo mes de noviembre.

De hecho, las autoridades consideran que el Proyecto de Ley de Gastos se quedaría “manco”, si no se retoman algunas partidas de los ingresos estimados para el 2005, para mejorar, lo cual están reformulando la aplicación del nuevo Código Tributario, de manera que pueda engrosar sustancialmente las entradas de más fondos al erario.