La javilla de Seño Ambrosio (o cómo bajarse del poder)

a) Lo difícil de bajarse.
Seño Ambrosio narraba lo del enfermo grave que llevaban al pueblo en andas por sobre matorrales y sabanas, cuando un toro furioso los embistió y todos huyeron, dejando desamparado al infeliz; que cuando regresaron por él, vieron al toro llevando en los cuernos girones y astillas del catre del desventurado. Buscando sus restos, lo oyeron gritar desde una enorme javilla, vivo y sano, pero sin que se encontrara cómo bajarlo, debido a la enorme cantidad de espinas que tienen las javillas criollas.
b) Difícil de subirse.
Muchos suben al gobierno haciendo inversiones cuantiosas; con grandes dificultades, sacrificios morales y hasta espirituales. Construyéndose una personalidad políticamente atractiva y un estómago a prueba de escrúpulos.
Detrás, el gentío buscando lo suyo; graves compromisos con inversionistas mafiosos y grupos poderosos; deudas pagaderas en contratas, botellas, canonjías y vistas gordas.
c) Los muchachos del partido lograron una combinación única y formidable de atributos: Los “valores” revolucionarios, adoptados de Maquiavelo: “los fines justifican los medios”; tácticas bolcheviques para la conquista y mantención del poder; lo de la Dictadura con Respaldo Popular, para hacer y deshacer sempiternamente; conceptos de neoliberalismo y de capitalismo de Estado, para manejar sus inversiones; una buena dosis de descaro y chabacanería criolla.
d) Arribaron de la mano del perínclito de Navarrete, mayormente sin “hacer centro” y ni sin haberse codeado con clase medias y elites, cuyos estilos de gobernar no eran mejores, acaso menos descarados por los prejuicios y la pseudo moral burgueses.
e) Convencieron a multitudes de la bondad de sus planes de gobierno, la seriedad de sus palabras. (Algunos tiraron al zafacón el libro “Mi Palabra”, escrito por un mandatario, el día que éste decidió quebrantarla para repostularse.)
f) Presidentes y políticos creen poco en la seriedad de empresarios, religiosos y comunicadores: “Hablan y declaran principios en público, luego vienen a mi despacho por la izquierda a pedir favores obscenos” (Confesión de varios gobernantes).
g) Se incumplen promesas también porque el erario no alcanza para tanta pobreza y tanto derroche, botellas y favoritismos. También por incapacidad de nuestra economía de producir real desarrollo; el analfabetismo funcional produce muchos “ninis”, y poca competitividad. La globalización capitalista aplasta muchas posibilidades de países pequeños.
h) Mantenerse en el poder y a la vez generar cierta bonanza y paz social, requiere demagogia, clientelismo, tolerancia y corrupción; que pocos cuestionan seriamente porque se carece de una fórmula alternativa creíble de gentes viables y confiables.
i) El actual presidente, posiblemente, pensaba cumplir lo de no reelegirse… hasta que supo que el precio de bajarse era enfrentar la persecución de sus adversarios. La palabra de una persona rara vez está por encima de esas circunstancias.
j) Quienes postulan un pacto para que los de arriba piensen en la posibilidad de bajarse, tienen que asegurarles que las espinas de la deshonra, y el toro de la persecución no los espera allá abajo. Nuestra democracia tiene que asegurar cierto poder, honra y seguridades para los que descienden del solio al suelo.