La JCE debe multiplicarse

Desde su composición razonable, equilibrada y validada por prestigios personales, la Junta Central Electoral tiene a su favor suficiente confianza de los entes partidarios y de la sociedad civil, aun cuando algunas decisiones suyas fueran objetadas, más por debilidades y confusiones de las leyes que la rigen que por falta de independencia. La métrica que da fundamento al juego de factores de su autoridad en medio de las pasiones políticas a que llegan las justas ofrece garantías para el buen desarrollo de procesos en los que la sensatez y objetividad de los partidos políticos para aceptar realidades serán imprescindibles en evitar eleeciones llenas de acusaciones movidas por la frustración.

La ingeniería con intención de consenso que dio génesis a la JCE debe extender sus efectos hacia todo el tejido de la estructura que en recursos humanos tendrá sobre sus hombros la preparación y llegada a puerto seguro de la consulta electoral con uso de recursos materiales a ser manejados con probidad. Nada sería tan preciado para la buena marcha de los preliminares y lo definitivo de los sufragios inminentes que integrar juntas electorales municipales con sentido de equidistancia entre sus miembros bajo presidencias competentes, de clara desvinculación partidaria e historial de honestidad; de bien ganado prestigio como ciudadanos en el seno de las comunidades en las que van a mostrar toda su neutralidad.

Dar de sí para el bien común

Con el crecimiento poblacional y la dinámica de más problemas de salud que incluyen los efectos de la violencia social y delictiva y los accidentes con muchas víctimas en el tránsito caótico, ha venido una creciente demanda nacional de transfusiones de sangre. A vida o muerte muchas veces. Con acierto, el Estado ha marchado hacia la creación de una infraestructura que llene necesidades. Todo lo material para lograrlo está ahí. Falta crear una actitud colectiva imprescindible. El aspecto sentidamente humano de llenar los espacios y canales de distribución en que debe estar reservada esa sangre para las contingencias en muchos sitios del territorio nacional. Se necesitará que más y más personas estén dispuestas a dar de sí aportando de su líquido sanguíneo. Muchas generosidades en ese sentido harían más seguro asistencialmente a nuestro pais .