La ley de partidos y agrupaciones políticas

Luego de terminada la campaña electoral, con su carga de descrédito internacional para el sistema político electoral dominicano, fruto del uso descarado de los recursos del Estado, de la violación a las más elementales normas de convivencia democrática, y la incapacidad manifiesta de la  justicia  para ponerle coto a los desmanes del  Poder Ejecutivo, incluyendo la utilización de los actos del Estado del Presidente como tribuna de su campaña, se ha puesto en la agenda nacional, al fin, la discusión de una Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas.

Yo soy un tanto pesimista en cuanto a  que de este proyecto finalmente se apruebe una verdadera Ley de Partidos, bajo la situación política actual de predominio del partido oficialista, a menos que la opinión pública y la sociedad civil la respalden masivamente ese proceso, con el concurso de las demás organizaciones políticas y sociales de la nación.

El actual Proyecto de Ley  en discusión, tiene su origen en un anteproyecto presentado por la antigua Comisión Presidencial para la Reforma y Modernización del Estado (COPRYME) en 1999, a partir de consultas a distintos sectores de la sociedad;  este anteproyecto adolecía de importantes lagunas, por lo que quizás no llegó  a ser remitido al Congreso.

Fue en el período 2000-2004, cuando fue retomado por el Consejo Nacional de Reforma del Estado (CONARE), entonces bajo mi dirección,  para revisarlo con mayores aportes, cuando el mismo fue enriquecido sustancialmente e introducido al Congreso por primera vez en junio del 2003, el cual permitió en la Cámara de Diputados en el 2004 sin llegar a ser discutido.

La crisis que tuvieron lugar en el PRSC y el PRD entre los años 2003-2004 por la definición de candidaturas, abonaron el camino a la aprobación en agosto del 2004 de la Ley 286-04 sobre las elecciones primarias, la que fue declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia bajo el argumento obsoleto de que los partidos políticos son  asociaciones privadas, cuando se trata de los ejes que determinan el poder público en la democracia.

Pero los nuevos problemas y manipulaciones electorales  en la selección de candidatos han impulsado junto a los escándalos electorales ya mencionados, ha dado un nuevo impulso y enriquecimiento al proyecto de la Ley de Partidos  y Agrupaciones Políticas que se ha presentado nuevamente, con el apoyo de algunos que se opusieron a la Ley de Primarias.  En otro comentario me referiré a sus aspectos más relevantes.