La mano amiga de España

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POR CLAUDIO CABRERA
Contrario a las advertencias hechas por el grupo consultor JP Morgan, en el sentido de que era mejor para el país no acogerse a una renegociación de los bonos soberanos, las autoridades monetarias emprendieron esta semana las más importantes negociaciones con el Club de París, que terminaron en la aceptación pura y simple de las mismas condiciones que habían impuesto a las anteriores autoridades gubernamentales.

Aunque se despejan negras perspectivas acumuladas antes de concluir esta fase en la negociación preliminar con los acreedores bilaterales, un nuevo ingrediente vino a “endulzar” el trago amargo que para el país significó la decisión comunicada al gobierno en la minuta del 16 de abril último en que se reestructuraban vencimientos ya indicados al 2004, menos US$100 millones al ser renegociados con un pool bancario privado.

Las autoridades de españolas, tras escuchar la exposición sobre los efectos del déficit fiscal del sector público no financiero que alcanza el 5% del PBI, sin incluir el acumulado del déficit cuasifiscal, decidieron otorgar un préstamo por 150.0 millones de Euros a la República Dominicana.

Dicho financiamiento constituye, según lo informó el ingeniero Temístocles Montás, “un paquete de asistencia económica de emergencia que será entregado al país tan pronto concluyan las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional para un Acuerdo Stand By”.

En las reuniones efectuadas en ese país entre los días 13, 14 y 15 de este mes, las autoridades del país europeo se comprometieron para trabajar junto a los organismos multilaterales de crédito, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, para adelantar los programas financieros a la República Dominicana hacia el 2005 y el 2006.

A pesar del escenario lúgubre que el gobierno actual comenzó a confrontar debido a la imposibilidad para enfrentar compromisos externos, el camino empieza a despejarse ahora que con la diplomacia “cara a cara” el Presidente Leonel Fernández y sus principales colaboradores del equipo económico, iniciaron desde antes de la toma de posesión.

Resultado de estas gestiones, fue la culminación del referido acuerdo con el gobierno de España, como parte de un paquete originalmente mayor de US$250.0 millones a los que las autoridades aspiraban recibir para conjurar parte de la brecha fiscal y cuasifiscal calculada en US$320.0 millones. El Gobierno Dominicano ha adelantado ya varias diligencias para lograr los fondos restantes, según el ingeniero Montás.

La semana pasada, el jefe del equipo económico dominicano, ingeniero Montás, se trasladó al país ibérico con la comitiva integrada por los funcionarios Vicente Bengoa, Julio Ortega Tous y Rafael Camilo.

DE CAL Y DE ARENA

Aunque bien acogida por los representantes gubernamentales dominicanos, la comunicación del Club de París donde se indica sobre la aceptación de los términos presentados por el gobierno a los integrantes del Club, esta entidad exige que a más tardar al 12 de noviembre venidero y al 13 de diciembre de este año, se presenten sendos informes sobre los avances para materializar los objetivos de reestructurar casi US$100 millones no renegociados dentro de los tradicionales esquemas del organismo parisino.

El estatus dado a República Dominicana se enmarca, por tanto, dentro del nuevo sistema de “Comparabilidad de Trato” con el cual los grandes acreedores bilaterales a nivel mundial, han logrado sesgar parte de la deuda externa de países en vías de desarrollo y en situación de crisis para lanzarla en brazos de la banca comercial.

Por esta decisión, el país tendrá ahora que verse las caras con los inversionistas acreedores de la primera emisión de bonos soberanos que por un monto de US$500 millones emitió el país en septiembre del 2001.

Según JP Morgan, una de las entidades financieras encargadas de la realización de préstamos internacionales a los países, renegociar la posposición de estos pagos no era lo más aconsejable, en vista de que con ello se enviaba una mala señal a los mercados de capitales sobre la magnitud de la crisis en que se ha venido debatiendo la República Dominicana.

En adición, se han proyectado nuevas alzas en las tasas de interés de los bonos soberanos, tomando en cuenta que por causa de la profundidad de la crisis económica por la que ha atravesado el país, los bonos se han depreciado, mientras que las nuevas emisiones futuras han elevado las tasas por los riesgos.

Sabedores de antemano de que el país deberá vérselas de nuevo en probables y sucesivas renegociaciones de la deuda bilateral con el Club de París, a partir de los años 2005 y 2006, JP Morgan ha estado advirtiendo a las autoridades gubernamentales y monetarias dominicanas, sobre el imperativo de lograr abonar los pagos de la deuda en forma puntual.

Sin embargo, la propuesta de las autoridades monetarias, de tratar de extender los plazos en los vencimientos de los bonos soberanos, añade un nuevo ingrediente al adelantar que con esta solución “amigable” con los acreedores, quedarían debidamente garantizados los pagos de adelantos por concepto de intereses.

Según la hipótesis de JP Morgan para justificar su postura, una renegociación de los bonos bajo los términos en que el país incurriría en las actuales circunstancias, “es lo que más podría parecerse a un “default” o cesación de pagos en que incurriría el país, lo cual sería la peor de las señales en el escenario actual de los mercados para una nación que lucha por su recuperación y que podría tener la alternativa de acudir nuevamente a ellos.

Pero la reacción del gobierno ha empezado a ser tomada en serio, primero, al seleccionar las autoridades monetarias a las firmas “Morgan Stanley” y “UBS Investment Bank” para confeccionar los trabajos de renegociación de las acreencias privadas que el país mantiene con los tenedores de bonos, con la banca comercial y con los suplidores internacionales.

CONDICIÓN DEL FMI

Es un prerrequisito normal del Fondo Monetario Internacional, solicitar a los países, sobre todo en las economías sometidas a situaciones de crisis previa, la confección de un presupuesto equilibrado y no deficitario para su ejecución en el año fiscal siguiente.

Al reconocer que esta es una exigencia del organismo, el ingeniero Montás indicó que la misión que vino al país desde esta semana, probablemente solicitará observar y analizar conjuntamente con las autoridades los alcances del nuevo presupuesto.

Tal posibilidad aumenta, además, cuando el país discute al final del año en que encara la confección de un nuevo Proyecto de Presupuesto para el ejercicio del año subsiguiente, como es el que se discute para el próximo 2005.

La misión tendrá a su cargo discutir los términos del Acuerdo Stand By con las autoridades, el cual deberá estar listo para el próximo mes de noviembre del año en curso.

Dicho Proyecto de Ley de Ingresos y Gastos estaba sujeto a la aprobación del nuevo paquete fiscal que entró en vigor hace algunos días, para equilibrar los ingresos y gastos del Presupuesto de la Nación.

Pero también constituye una precondición para que una vez acordados los términos del “Stand By” con las autoridades dominicanas, se pueda culminar con el Club de París bajo los términos ya convenidos y el país proceda a recibir los desembolsos de los organismos multilaterales para varios proyectos multisectoriales, como son salud, educación, electricidad, agua y otros de carácter social.

Tanto el Banco Mundial, como el BID, comparten esta responsabilidad, mientras que España, los Estados Unidos, Japón y Taiwán son hasta ahora de los países que a nivel bilateral han comprometido fondos para apoyar la República Dominicana en sus esfuerzos para morigerar la crisis que arrastra desde principios del año 2003.