La Merengue All Stars

POR ALEXIS MÉNDEZ
Tuve la suerte de estar ahí en momento en que se hizo la propuesta, la cual ha sido la más comentada por la prensa. Afortunadamente, me tocó encabezar las ponencias junto a Luis Días y a Pedro Núñez. A este último se le ocurrió una idea, que aunque es formidable, la siento un poco utópica, porque no visualizo el cumplimiento en algunos detalles que determinarían el éxito de una “Merengue All Stars”.

En una de las secciones de trabajos del “Primer congreso internacional Música, Identidad y Cultura en el Caribe” dedicado al merengue, Pedrito propuso la creación de una orquesta especial de merengue con las figuras más sobresalientes en el ritmo para sacarlo de la crisis. Hablaba de una reunión como aquella formada por Jerry Masucci y Johnny Pacheco a finales de los años 60 y que se mantuvo por mucho tiempo. Con esta agrupación, asegura Núñez, y así lo creo yo, el merengue tomaría un nuevo brío, tanto en el plano local, como internacional.

A pesar de estar en crisis, le agrego, este género cuenta con figuras de mucho renombre que unidas lo podrían convertir en la oferta tropical más bailable en el mundo.

Ahora voy agregar el “Pero”. ¿Por qué lo de “un poco utópica”? Como Pedrito tomó por referencia a “Las Estrellas de Fania”, de ahí partiré para mencionar aquellos detalles que serían preponderantes. Mientras la gente corriente siempre ha buscado parecerse a sus artistas, los músicos y cantantes de la “Fania All Stars” eran los que buscaban parecerse a la gente del pueblo. Estos guardaron el estrellato en una gaveta, y se les vio en los diferentes escenarios armar un rumbón parecido a los que se formaban en cualquier esquina del barrio latino de Nueva York. Se apreciaba a los veteranos, Santitos Colón, Ismael Quintana, Pete Conde y Cheo Feliciano, compartir en tarima con los más jóvenes, Ismael Miranda y Héctor Lavoe. Pete Conde nunca se creyó una gloria del canto. Cuando Héctor hacía una interpretación él con gusto hacía los coros y tocaba maracas.Rubén Blades, que en sus inicio en Panamá, tomó a Cheo como norte para introducirse en el soneo, tuvo después el privilegio de verlo coreando sus canciones.

Eso es lo que quiero ver de mis merengueros. Que no me vengan con un coro especial en la orquesta. No quiero que mientras uno canta, los demás se mantengan en el camerino, discutiendo quien sale al escenario primero. Quiero ver a Juan Luis y a Rubby Pérez bailar y hacer coros cuando cante el Torito. A Wilfrido y a Rasputín no los quiero ver en una sola ocasión en las tablas. Mientras Eddy Herrera cante, que toquen sus trompetas, pero atrás, sin estar moviéndose de un lado otro. Así lo hizo Willie Colón con su trombón, lo hizo Ray Barreto con sus congas. Estos eran las dos figuras más famosas, que brillaban con luz propia, pero allí se comportaban como dos músicos de la orquesta, y se dejaban dirigir.

Cuando Sergio o Charlie Rodríguez Canten, que Dionis Fernández toque el piano, pero cuando lo haga Diómedes, Peter Cruz o Henry García, que lo toque Ramón Orlando. Que nadie se crea un músico oficial de la banda. Que emulen a Larry Harlow, que tocaba mientras cantaba Cheo e Ismael Miranda, y cuando le tocaba a Celia le daba paso a Papo Lucca; y Pappo daba el turno a Richie Ray si el cantante que venía era Bobby Cruz.

A Milly la quiero al lado de Olga Tañón, A Johnny Junto a Wilfrido y a Elvis Crespo. Toño que ensaye unos cuantos pasitos junto a Rafa. Me gustaría escuchar un jaleo de saxofones ejecutado por Crispín Fernández y el Maestro Félix. Manuel Tejada y Bonny Cepeda que hagan los arreglos y tengan sus coronas detrás del trono, como lo hicieron Louis Ramírez y Luis Perico Ortiz. Al Mayimbe que cante a dúo con Alex Bueno, o con Sergio. A Pochy y a Kinito que monten un tema para estrenar, como en aquellos tiempos. Y Peña Suazo, además de cantar podría tocar la trompeta. Con ese cuadro, “carente del aceite del músico dominicano”, la Merengue All Stars funcionaría. Si no es así, no pierdan el tiempo.

A esos detalles me refería. Que la gente los vea y sienta que están juntos. Que juntos los vea apoyarse, sudar, cansarse. Así lo hicieron Las Estrellas de Fania. Cada uno de ellos tenía sus compromisos, y cada uno tenía un nombre, que con aquella actitud de colaboración no hicieron más que fortalecerlo.

Olvidaba otro punto: No metan en esto al gobierno. En nuestro país todas las iniciativas se las queremos cargar al estado. Les aseguro que si este mete la cuchara, “La Merengue All Stars” se convertiría en un combo del partido de turno.

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