La metamorfosis frustrada

JULIO BREA FRANCO
jebfa9@gmail.com 
La afirmación  que los votos “observados” no se tomaron en consideración en 1986 no es más que un mito. Lo contrario lo evidencian los resultados definitivos de esas elecciones. Los observados no aparecen como tales en los cómputos definitivos.

Determinar cómo fueron analizados y decididos los votos observados es muy sencillo. No hay que ir a los archivos polvorientos de esos papeles viejos.  Basta únicamente hacer una comparación y calcular las diferencias entre el cómputo preliminar y el definitivo. El último boletín (No. 27) con el resultados de las 6 mil 24 mesas electorales fue emitido el 3 de junio de ese año y recogido en todos los diarios nacionales en versión facsimilar al día siguiente.

El resultado definitivo, por otra parte,  fue recogido en una publicación oficial de la JCE. 

Ese cómputo no lo ofreció la Comisión de Asesores Electorales y menos su presidente, monseñor López Rodríguez. Todos ellos fueron lo suficientemente cuidadosos. El hoy Cardenal actuó internamente con mucha responsabilidad,  compostura y valor personal. Eso lo saben todos los que ahí estuvieron y se falta a la verdad sostener lo contrario.

El denominado voto observado no es más que un estado transitorio. Es el producto de un votante al que se objeta su calidad de elector. Se acepta con la condición de una ulterior verificación y examen. El único nivel en que parecen consignados es el  computo preliminar puesto que la segunda etapa en el provisional ya no aparecen por haber sido  considerados y decididos sea como voto válido o invalido o nulo.

Repasemos los datos. Los votos válidos en el preliminar ascendieron a 2 millones 76 mil 113; en el definitivo a 2 millones 111 mil 745. Eso significa una diferencia de 35 mil 632.

 El voto observado en el boletín 27  totalizan 28 mil  707 y los nulos 84 mil 695. En el cómputo definitivo no aparecen los observados y los nulos ascendieron a 83 mil 710. 

La diferencia de los 35 mil 632 en los votos válidos del definitivo muestra que los observados fueron validados como también lo fueron una porción de los nulos.

 ¿A qué partidos y candidatos se le sumaron los validados? En primer lugar al PRD y a la LE (11,749 y 2,336); al PRSC 13,870 y finalmente al PLD 7,198.

A Majluta como candidato fue al que más votos le sumaron: 14 mil 423; a Balaguer 13 mil 860 y a Bosch 7 mil  198. Los votos observados no eran únicamente de Majluta y, por eso,  solo se le sumaron los que le correspondían.

A menos que se aporte nueva evidencia que permita un análisis razonable,  continuar con el argumento de que los observados en 1986 no se contaron es una necedad, que cuenta con 22 años de edad. La metamorfosis se realizó. Ni se frustró ni se abortó.

El asunto de los votos nulos es otra historia.