La mitad de los pobres del mundo son niños

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NUEVA YORK. El mundo sigue siendo un lugar profundamente injusto para los niños más pobres y más desfavorecidos, a pesar de los grandes avances logrados desde la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, según un informe de UNICEF publicado hoy.

“En poco más de una generación, el mundo ha reducido a la mitad las tasas de mortalidad infantil, ha matriculado a más del 90% de los niños en la escuela primaria y ha aumentado en 2.600 millones el número de personas con acceso a agua potable”, dijo Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF.

“Sin embargo, la mitad de los pobres del mundo son niños, casi 250 millones de niños viven en países asolados por conflictos, y más de 200.000 han arriesgado sus vidas este año buscando refugio en Europa”.

El informe, titulado Para cada niño, una oportunidad: la promesa de la equidad, presenta un panorama estadístico sobre los índices de los niños más marginados del mundo con respecto a los indicadores básicos del desarrollo humano. Señala que:

Los niños de los hogares más pobres tienen casi el doble de probabilidades que los de los hogares más ricos de morir antes de cumplir cinco años, y cinco veces más probabilidades de no asistir a la escuela.

Las niñas de las familias más pobres tienen cuatro veces más probabilidades que las de las familias más ricas de casarse antes de los 18 años.

Más de 2.400 millones de personas carecen todavía de retretes adecuados, y un 40% viven en Asia meridional; y más de 660 millones de personas carecen todavía de acceso al agua potable, y casi la mitad vive en África subsahariana.

Cerca de la mitad de los 159 millones de niños que sufren retraso en el crecimiento viven en Asia meridional y una tercera parte en África.

“Estas grandes desigualdades impulsan un círculo vicioso intergeneracional de pobreza y desventaja”, dijo Lake. “Pero no tiene que ser de esta manera. Sabemos cómo reducirlo, detenerlo y convertirlo en un círculo virtuoso de progreso intergeneracional. A nosotros nos corresponde decidir si lo hacemos por medio de un mayor compromiso y de mayores recursos. Debemos hacer esta elección moral, pragmática, estratégica… y justa”.