La moda a tus pies

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La moda en el calzado es hoy más democrática que nunca. Hay para todos los gustos. Una gran variedad de estilos, alturas y colores inundan el mercado. Las tendencias abarcan desde las bailarinas planas, las alpargatas, las sandalias, hasta los mocasines, las plataformas y las botas vaqueras. Hay un zapato para cada momento y para cada persona.

Pocas veces la moda había sido tan permisiva. En otras temporadas, una tendencia se apropiaba de las tiendas y las calles, y todo lo que quedaba por fuera, era caduco.

Este fue el caso de los zapatos “chúpamela punta” con sus puntas extrafinas y afiladas que llegaron a las tiendas y se quedaron varias temporadas. En aquella época todo era en punta: botas, sandalias, zapatos planos y con tacón. Difícil era encontrar otra variedad, y cualquier zapato de punta redonda era anticuado y poco ‘fashion’.

Un estilo para cada ocasión

La moda actual te da pie a escoger el calzado que más se ajuste a tu agenda. La oferta variada busca que la mujer incluya en su armario todo tipo de estilos, a fin de que utilice uno para cada ocasión. Se apuesta por el ‘look’ versátil, donde hoy adopto el estilo ‘hippy’, mañana el de los años 50, y al día siguiente me inclino por uno más atrevido y provocador.

Los estilos son diversos, pero los más populares son las alpargatas, las bailarinas, las sandalias. Y cada una ellas, ofrece a su vez distintos acabados.

Sencillas y escotadas, las bailarinas son sinónimo de comodidad. Son bonitas, femeninas y multifacéticas. Hoy día se llevan con la puntera redonda, afilada, o abierta, con hebilla en los tobillos, con tacón o planas, con lazos, o adornos, en distintas gamas de colores y elaboradas en diferentes materiales.

Por su parte, las alpargatas viven su época dorada, y salen al mercado con diversos maquillajes. Las hay de piel, de lona, planas o con tacón o plataforma, con lazos atados al tobillo, o cerradas al mejor estilo campero. Es un calzado cómodo y fresco debido a las cualidades de su materia prima –las originales son de lona y suela de cáñamo– y elegante y femenino.

Las sandalias siguen ocupando su lugar en el armario. Son las preferidas a la hora de ir a la playa, pero su versión en tacón alto brilla en las noches más sofisticadas. La gama de sandalias es amplia, desde las sencillas ‘hawaianas’, o chancla de piscina, elaboradas en plástico, hasta las sandalias en cuero y ante con hebillas.

Los zapatos deportivos continúan marcando tendencia y se utilizan en todas las ocasiones. Se lucen con pantalones de etiqueta negra, con chándal o sudadera, o con los clásicos vaqueros o ‘jeans’, e incluso se llevan con shorts. Los más deseados, los de lona, punta blanca y cordones.

Zapatos para una mujer “camaleónica” 
En pasadas temporadas había

un color o un par de colores que marcaban las tendencias, pero ahora, pese a que hay alguno que sobresale, todos saltan a la vista y se combinan unos con otros

En cuanto a la altura, tampoco hay reglas. Los zapatos planos son ideales para llevar al trabajo, para hacer turismo o ir de compras, prima el lema “la comodidad ante nada”. Las alpargatas altas son una excelente opción, porque su tacón en plataforma ofrece confort y estiliza la figura. Aquellas mujeres que prefieren el tacón, tienen de donde escoger, ya que se ofrecen zapatos con diversas formas y alturas. El “stiletto” (tacón de aguja) sigue siendo una buena elección para la noche o para ocasiones más formales.

La variedad afecta también al color. En pasadas temporadas había un color o un par de colores que marcaban las tendencias, pero ahora, pese a que hay alguno que sobresale, todos saltan a la vista y se combinan unos con otros. Los colores más populares son el blanco, el plateado, dorado y bronce, pero los colores tierra, el negro, el naranja, verde y rojo, no se quedan atrás, al igual que los colores pastel.

Algo similar ocurre con la materia prima, el mercado, la calle y la pasarela exhiben una gran variedad de materiales: lona, pana, ante, cuero, plástico, cáñamo.

 Los diseñadores apuestan por una mujer camaleónica, que se transforma de acuerdo al momento o el estado de ánimo. Ya no se usa el adoptar un determinado ‘look’, sino ser capaz de interpretar diversos papeles. EFE-Reportaje