La moda de desestresarse con libros de colorear para adultos

Algunos consideran este fenómeno hasta ahora reservado para los niños como un método para aliviar el estrés, BBC Mundo
Algunos consideran este fenómeno hasta ahora reservado para los niños como un método para aliviar el estrés, BBC Mundo

En noviembre de 2014 se reportó que en Francia los libros de colorear para mayores habían sobrepasado en ventas a los libros de cocina.

Y ahora, entre los 10 títulos más vendidos de Amazon hay cuatro libros que requieren que los adultos se abastezcan de pinturas.

Muchos se preguntan cuál es el secreto de su éxito.

¿Por qué un adulto decide “perder” horas coloreando?

“Apagar el cerebro”

El ilustrador Richard Merritt creó dos de esos libros que se pusieron de moda en los últimos 12 meses.

Merritt sostiene que el secreto de su éxito radica en la oportunidad que le brindan a los adultos de “perderse durante unas horas” y dejar que se “apague el cerebro”.

Durante ese tiempo los aficionados pueden olvidarse de todo, de los problemas, y centrarse en ellos mismos.

De hecho algunos consideran este fenómeno hasta ahora reservado para los niños como un método para aliviar el estrés.

Para la ilustradora escocesa Johanna Basford es también una manera de desconectarse de las pantallas y la llama una “desintoxicación digital”.

Basford es autora de dos exitosos libros para colorear que se vendieron más de dos millones de veces y ya está trabajando en un tercer libro que se publicará en otoño.

La artista destaca lo positivo de perderse en algo “analógico”, que no depende de si está encendido o apagado y de “perderse en una actividad sin ser interrumpidos por un tuit o un correo electrónico”.

“Puro placer”

Merritt destaca también que colorear es una actividad a la que los adultos se pueden entregar por “puro placer”.

“No hay reglas de lo que está bien y lo que está mal”, dice.

Muchos adultos solían disfrutar de esta actividad cuando eran niños y por algún motivo dejaron de hacerlo en algún punto, cuando se volvieron más cohibidos o empezaron a pensar que pintar no se les daba bien.