La muerte de Fidel Castro vuelve a poner en la palestra el futuro del embargo

ARCHIVO - En esta foto de marzo de 1985, el presidente cubano Fidel Castro fuma un puro durante una entrevista en La Habana. El presidente actual Raúl Castro anunció el deceso de su hermano Fidel el viernes 25 de noviembre de 2016 (AP Foto/Charles Tasnadi, archivo)
ARCHIVO - En esta foto de marzo de 1985, el presidente cubano Fidel Castro fuma un puro durante una entrevista en La Habana. El presidente actual Raúl Castro anunció el deceso de su hermano Fidel el viernes 25 de noviembre de 2016 (AP Foto/Charles Tasnadi, archivo)

Washington. La muerte de Fidel Castro ha vuelto a poner en primer plano la incógnita sobre el embargo a Cuba que durante más cinco décadas ha mantenido Estados Unidos y cuyo futuro ahora dependerá de la nueva administración del presidente electo, Donald Trump.

Tras el acercamiento y normalización de relaciones registrados en los últimos dos años de gestión presidencial de Barack Obama, incluida la reapertura de embajadas, el fin de su administración y la llegada, a partir del próximo 20 de enero, del Gobierno de Trump, abre una etapa de incertidumbre sobre el futuro de las sanciones.

En estos casi dos años Obama ha restablecido los vuelos directos a Cuba, ha aliviado algunas trabas comerciales y ha suavizado ciertas restricciones de viajes de estadounidenses a la isla, pero todo ello mediante decretos, ya que no ha contado para hacerlo con el apoyo del Congreso, de mayoría republicana en ambas cámaras.   Durante su campaña presidencial, Trump anunció en un principio que condicionaría el acercamiento a Cuba a la apertura del régimen comunista cubano y a avances en el terreno de los derechos humanos, pero acabó por prometer revertir los pasos dados por Obama.

Pero algunos analistas consideran que el magnate de los hoteles y los casinos tendrá que atemperar esa postura debido a las presiones que recibirá de parte de los empresarios estadounidenses que llevan décadas anhelando hacer negocios con Cuba.   Entre ellos está el pensador político Noam Chomsky, que en una reciente entrevista con Efe aseguró que las presiones de las empresas estadounidenses que quieren hacer negocios con la isla en terrenos como la biotecnología, el farmacéutico, la agroindustria o el turismo podrían condicionar las promesas electorales de Trump.