La mujer médica en la sociedad dominicana

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La mujer médica en la sociedad dominicana es el último libro del amigo y colega Dr. Fernando Sánchez Martínez. Durante su trayectoria profesional, el Dr. Fernando Sánchez ha logrado posiciones importantes en el área académica, en el campo de la psiquiatría y en los organismos defensores de los derechos de los médicos.

Fernando, como le decimos sus amigos, alcanzó la posición de rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, después de haber realizado una carrera administrativa en nuestra alta casa de estudios. Esta carrera incluye los puestos de Director de la Escuela de Medicina y Vicerrector Académico. Fue, además, fundador de la residencia de Psiquiatría en el país y presidente de la Asociación Médica Dominicana.

Tal y como hemos sostenido en otra ocasión, los médicos escritores son pocos, y el esfuerzo de Sánchez Martínez para compendiar la historia y la actualidad de la mujer médico, es único en el país y posiblemente en toda Latino América.

Este interesante libro comienza conceptualizando la mujer. A seguidas nos llevar a visualizar el recorrido de la mujer en la pre-historia; en la Edad Antigua, Griega, Romana, para pasar a la Edad Media, hasta el presente. El segundo capítulo de la obra lo dedica al rol de la mujer dominicana en la sociedad taína, en la colonia, en la era republicana, en la independencia, la restauración, pasando por la ocupación norteamericana, dictadura de Trujillo, la guerra de abril hasta llegar a la sociedad democrática y la época actual.

Dice el autor que: “es a partir de la mitad del siglo XIX que la mujer logra entrar a la universidad en los Estados Unidos y Europa, como en América Latina lo sería a partir del 1880, solamente en cinco países como fueron: Brasil, México, Chile, Cuba y Argentina. En nuestro país al igual que en los demás países de nuestro continente había enfrentamientos entre los que auspiciaban la educación de la mujer y su acceso a la universidad y los que consideraban que la mujer debía mantenerse estrictamente en las labores del hogar, asumiendo exclusivamente su papel de madre y esposa”.

Sánchez Martínez señala, igualmente, que en 1901 se produjo un gran debate en el Congreso Nacional entre conservadores y liberales. El Padre Castellanos, que formaba parte del grupo conservador, estaba opuesto a la educación universitaria y citando a Castro Ventura agrega: “…el Padre Castellanos se refería que la mujer debía aprender los servicios domésticos tales como cocina, lavado, planchado, cuidado de niños y otras ciencias de aplicación inmediata en el hogar”.

Evangelina Rodríguez Perozo, quien ingresa en 1903 a la Universidad de Santo Domingo, tuvo el mérito de ser la primera mujer médico del país. Además de ser mujer, era negra y pobre. Lo más importante es que enfrentó todas las dificultades de la época y las superó con su gran inteligencia por estar, según el Dr. Heriberto Peter, por encima de lo normal.

Abrió el surco fértil a la mujer médico dominicana, pues desde entonces, son muchas las mujeres que han ingresado a las universidades dominicanas. En el caso de la medicina no sólo se han graduado de doctoras en medicina, sino que han realizado especialidades y súper especialidades, a tal punto que más mujeres están cursando la carrera de medicina que hombres. Lo más interesante de todo es que hay una pléyade de mujeres investigadoras en las ciencias de la salud como las doctoras Josefina Fernández, Virgen Gómez, Ellen Koenig, Catalina Gónzalez, Mónica Thormann, Daysi Blanco, Mariella Bobadilla, Nancy Alam, entre otras.

Además, un número importante de nuestras médicas han ocupado y ocupan lugares importantes como Maestras de la Medicina Dominicana. Citamos sólo algunas de las reseñadas en el libro, como Josefina Coén, Josefina Padilla, Marianela Castillo, Victoria Sánchez de Peralta, Haydee Rondón Sánchez, Asela Morel, Corina de Jesús y Lila Chaín, entre otras.

En la actualidad, la Ministra de Salud es una médico que también la colocamos dentro de todas las mencionadas, por su gran labor en la profesión.

Felicitamos, pues, al Dr. Fernando Sánchez por su valiosa obra dedicada a la mujer médico dominicana.