La nutritiva agridulce mandarina

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NLLY RAMÍREZ
n.ramirez@hoy.com.do
De color naranja intenso, y forma esférica,  la mandarina, además de ser  una  fruta muy jugosa,  refrescante y nutritiva es ideal tanto para comer en gajos como aperitivo,   en jugos y variadas recetas.

Esta fruta, que se consigue en abundancia en el mercado desde septiembre hasta principio de marzo, se caracteriza por su alto contenido en agua y baja caloría.

Respecto a otras frutas de su género, la mandarina aporta menos cantidad de azúcares, y por tanto menos calorías. Su cantidad de fibra es apreciable, y se encuentra  específicamente en la parte blanca entre la pulpa y la corteza.

Su consumo favorece básicamente el tránsito intestinal, y en cuanto a su contenido vitamínico sobresale la vitamina C,  en mayor cantidad que en cualquier otro cítrico. También contiene cantidades destacables de  vitamina A, ácido cítrico, potasio y magnesio.

En menor proporción la mandarina contiene  vitaminas del grupo B y minerales como el calcio, aunque a través de ella se aprovecha menos que el que procede de los productos lácteos.

Los  betacarotenos que contiene esta fruta originaria de las zonas tropicales de Asia  se transforma en vitamina A en el organismo, de acuerdo a las necesidades de éste.

Características. El mandarino es un  árbol que pertenece a la familia de las Rutáceas, con características similares al naranjo, aunque más pequeño y delicado. Esta familia comprende más de 1.600 especies. Su género botánico es el Citrus, que coloca  a esta fruta en un lugar muy importante dentro de la familia.

Consta de unas 20 especies con frutos comestibles.  La mandarina se considera como el cítrico más afín a la naranja. Es de  tamaño pequeño y sabor aromático, y por la facilidad de quitar su piel, hacen de ésta una de las más preferidas.

El fruto. Su tamaño incide en la calidad del producto y oscila entre los 40 y 80  milímetros. El peso de una mandarina puede variar desde los 50 a los 100 gramos, por lo que la ración de   consumo recomendada es de dos o tres  unidades, según el tamaño.

 Al elegirla es es bueno tomar en cuenta el color de su  cáscara y la pulpa. Lo normal es que sea anaranjado, pero hay que  saber que algunas  variedades tienen   un tono naranja rojizo.

La piel  en general de las mandarinas, no se adhiere al fruto y su pulpa se divide en 8 o  10 gajos fáciles de separar.

Mientras más pesadas  de acuerdo al tamaño, mejor calidad tendrá la mandarina. Este es un indicativo para saber cuándo se está eligiendo una fruta, llena  y fresca.

Otro de los indicativos de calidad más que el mismo  color de la cáscara es  su olor; tiene un aroma dulce  intenso, especialmente  cuanto está a punto, es decir  madura.

Conservación de la mandarina. Se  pueden conservar  refrigeradas a una temperatura entre 3 y 7 grados Celsius, o sea   en la parte menos fría de la nevera. En cambio, si se quieren conservar por un período de una a dos semanas se puede refrigerar por debajo de los  3 grados Celsius. Durante  un mes o más, se  recomienda no bajar la temperatura  de 5 grados Celsius.  

El sabor de la mandarina

 Su pulpa tiene un   sabor  agridulce, deliciosamente jugosa y refrescante.

Composición calórica. Por cada 100 gramos 37 calorías.

1.  Acido cítrico

 Posee una acción desinfectante y potencia la acción de la vitamina C.

2. Ácido fólico

 Interviene en la producción de los  glóbulos rojos y blancos, en la síntesis material genética y la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.

3.   Potasio

Es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

4.  Contenido de agua

 Contiene mayor  cantidad que las   demás de su especie, lo que la hacer una fruta con bajas calorías.

Las ventajas de consumir mandarinas

Salud y belleza

 Es esencial para la visión, mantener el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La vitamina C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. Estas vitaminas cumplen además una función antioxidante.