“La pastelería tiene que ser generadora de emociones”

17_03_2017 HOY_VIERNES_170317_ ¡Vivir!2 C

Elizabeth Martínez
e.martinez@hoy.com.do
A Miguel Saviñón y María Fernanda Batres únicamente no los une el amor. La pasión por las artes culinarias es otra cosa que los hace uno solo. Se conocieron hace seis años en la Escuela de Cocina Mausi Sebess en Buenos Aires, Argentina, cuando ambos dejaron sus países de origen con el objetivo de prepararse para adentrarse en el sueño de toda su vida: convertirse en grandes chefs.
Según cuentan el flechazo se dio desde el primer día de clases. Fue así como entre folletos, recetas, calderos, fogones, cuchillos y cucharones floreció su amor.
Terminado los estudios, ambos consiguen empleos en el país sudamericano, donde logran obtener vasta experiencia sobre las artes culinarias.
Un día Saviñón le propuso a su novia, quien es hondureña, venir a vivir a su tierra natal, República Dominicana, y ella aceptó.
Así recogieron sus maletas cargadas de sueños y anhelos y llegaron a esta media isla.
Una vez en Santo Domingo, corrieron con la suerte de ser contratados como chefs ejecutivos del restaurante Once 30, donde duraron un tiempo, pero esta joven pareja buscaba algo más.
Luego les surgió la idea de crear su propio negocio. “No teníamos claro qué área de la gastronomía desarrollar para nuestro proyecto. Nos decidimos por pastelería y panadería. Algo nuevo a implementar y un objetivo muy retador”, cuenta Saviñón.
Desde entonces, comenzaron a idear su propio proyecto que hoy ya tiene nombre y están ultimando los detalles para su inauguración. Han decidido llamarle La Desserterie y revelan que su apertura será en mayo próximo.

Ellos desean crear un concepto diferente de panadería-repostería donde puedan innovar recetas de postres tradicionales mezclando diferentes sabores, colores y texturas. Ya muchos han conocido su propuesta.
Estos jóvenes emprendedores fueron seleccionados para participar en el festival gastronómico Taste Santo Domingo que inició ayer en el Centro de Convenciones del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La tarde de ayer presentaron su charla “Tendencias modernas en la repostería”, en la cual compartieron sus experiencias sobre las últimas novedades en el mundo de los postres.
Resaltaron que la repostería está tomando otro giro. “La estética está sobresaliendo más. Los platillos dulces ahora tienen mayor precisión”, señala Batres.
De su lado, su esposo destaca que los sabores también han ido tomando realce. Esto se ha logrado teniendo en cuenta que “la pastelería tiene que ser generadora de emociones”.
Una emoción se produce con el sabor y la visualización del plato. “Puede que al ver y degustar un postre una persona recuerde sabores de la infancia, se acuerde de un ser querido, un amigo, pareja…”.