La peña de Tyrone

FRANKLIN LITHGOW ORTEGA
Al acercarse un aniversario de la iniciación de esta agrupación, hoy ya una entidad con huesos propios y con actuaciones que proporcionan sosiego al espíritu y ánimo para enfrentar las dificultades que implica vivir en esta sociedad llena de esperanzas y desaciertos que amenazan lo más bello del ser humano, su paz interior, nos provoca recordar quiénes la forman, de qué manera se desenvuelven y qué los impulsa a reunirse por lo menos una vez por semana, para encontrar que hay belleza, comprensión y elevación entre los seres humanos.

Es un grupo heterogéneo integrado por personas de formación académica, cultural y doméstica diferente, con un denominador común, el gusto por la música popular, especialmente el bolero, el cual marca entre los integrantes un altísimo porcentaje de preferencia, siendo sus intérpretes predilectos cantantes boleristas o de feeling y todo lo que se refiera a música popular, tratando siempre de elevar el bolero, rescatándolo, conservándolo y consolidándolo por ser la composición que más sencilla y claramente motiva el alma, el amor, el dolor, la pena, la frustración y la amargura.

Son seguidores de la música en todos los órdenes. Los gustos de cada integrante están marcados por vivencias de tradiciones, de audición de la vellonera de la esquina, del prostíbulo o club a que visitaban, más la emoción proporcionada por los intérpretes al escucharlo. Toña La Negra es una especie de ídolo de la mayoría, Lope Balaguer es el bolerista dominicano preferido, Lucho Gatica es el bolerista por antonomasia y así siguen, Rafael Vásquez, Beni Moré, Alberto Beltrán, Nicolás Casimiro, Rafael Colón, Vicentico Valdez, Elenita Santos, Maridalia Hernández, Sonia Silvestre, Rhina Ramírez, Luchi Vicioso, Mario de Jesús, Bullunda Landestoy, Dr. Sánchez Acosta y del compositor nacional Manuel Troncoso, el elegido de todos como el Jeque de la composición romántica de feeling, esta enumeración es enunciativa.

El bolero y el feeling es un elemento común pero no es una exclusividad, los peñeros de Tyrone gustan del merengue, lo escuchan, lo disfrutan, lo bailan y lo estudian, el tango, la salsa, la guaracha, el bongó, la plena, etc., se oye y se gozan. La música lírica y los tenores tienen su fan dentro del grupo, por suerte no son la mayoría, pues si fuere así nada más se oyera a Gregorio Barrios, Chaire, Urcelay, Faneytte, Mojica, Bari, etc. La llamada música culta tiene sus seguidores fervorosos, pero la peña no es su lugar.

Todas las semanas en un hogar diferente se reúne este club del afecto vinculado a la música, donde reina la irreverencia a todo lo que sea ortodoxia, organización estatutaria, alcanzando esta afirmación el carácter de verdad absoluta, a tal grado, que uno de sus personeros más importante dice de voz en cuello, que si a la Peña de Tyrone le imponen estatutos y metodología, se disuelve o se extingue por muerte natural.

Gustarle la música popular a un grupo de dominicanos es descubrir algo inherente a su personalidad y a su alegría. Sostener esta agrupación en el tiempo, el día 4 de diciembre celebrará su undécimo aniversario, es la demostración de que no obstante la heterogeneidad del grupo, lo que la destaca, la hace trascender son los extraordinarios valores humanos que adornan a los afiliados a este exclusivo centro del cariño y la solidaridad, esa virtud es lo que distingue a los miembros de esta peña en los momentos aciagos de cada uno de ellos, así como la gran felicidad que experimentan frente al éxito de cualquiera de sus coasociados. El tema de la música es el elemento común entre los peñeros, su no-regulación es un motivo de unión, la mantiene coherente, sólida en el tiempo y sus miembros que llegan a 20, más 2 aspirantes, entre ellos un novato de 1 año de membresía, que reemplazó a otro que llevaba ya 5 años con ese título.

Hemos tenido la oportunidad de oír algunos de los del número de la Peña por diversos motivos y diferentes estados de ánimo, pudiendo afirmar que en esta reunión de amigos lo más elevado es el compartir efectuosamente su buen gusto por la música, así como el respeto y la aceptación de la manera de ser de cada uno, ponderando la igualdad entre todos sin dejar de comprender que este concepto no es absoluto, pues existen en la viña del Señor, seres, buenos y malos, honrados y deshonestos, nadie quiere ser agenciado o igualado entre los desdichados o los enfermos. Sin embargo, estos gregarios de la música popular que pertenecen a la Peña de Tyrone se desenvuelven dentro de un estricto marco ético entre sí y en la sociedad donde desarrollan sus actividades.

Pertenecen a distintos partidos políticos, los cuales han detentado el poder público alternativamente, jamás se ha tratado nada dentro del seno de ella con relación a ese arte, que tanto divide y une a los hombres, como es la política.

Las esposas son elegantes y finas compañeras que disfrutan las reuniones cuando por algún motivo de excepción las invitan y les permiten su acceso, ellas solidarias, sufren las discusiones banales y se extrañan de cómo se entienden sosteniendo conversaciones y temas tan variados y en algunas ocasiones llegan a identificar seis temas diferentes a la vez. Estas damas en gran medida son el complemento indispensable para la solidificación de la Peña de Tyrone, y cada vez que las requieren están listas para servir brindando su colaboración sin reservas en las fiestas, los funerales, las enfermedades y cualquier otro tipo de apoyo que se requiera en la vida de los peñeros.

Si algo bello me ha ocurrido en mi vida, es la de pertenecer a esta agrupación, en mi larga data es la primeera vez que una reunión de más de dos personas que se convocan regularmente, el egoísmo, la vanidad y cualquier otro calificativo negativo, está ausente.

En orden alfabético enumeraré los 20 miembros de la Peña de Tyrone:

José Joaquín Bidó Medina, José Emilio Díaz Yapur, Miguel Doménech, Néstor González, Euclides Gutiérrez Felix, Fabio Herrera Roa, Franklin Lithgow Ortega, Miguel Martínez, Gonzalo Mejía, Reynaldo Pared Pérez, Alberto Perdomo, Eligio Perdomo, Víctor Perdomo, Rafael Pichardo, César Piña Toribio, Expedy Pou, Guillermo Quiñónez Hernández, Tirso Ramírez, Francis Santana, Jorge Severino, Octavio (Tutín) Beras Goico -Invitado ad-hoc. Los dos aspirantes los callo, por si se arrepienten del riguroso proceso de incorporarse a esta original institución.