La poesía dominicana

Es notable que la poesía dominicana tradicional está totalmente dominaba y marcada por las formas y estilos usados en la antigüedad.
Se aprecia un rígido afán por someterse pulcramente a lo que imperaba entre los grandes poetas: la rima y la métrica.
Al conteo silábico se suma lo de la rima.
Hoy que las puertas de todas las culturas, conocimientos y manifestaciones se han abierto de par en par para todos, notamos que hay otras formas que fueron ignoradas.
Por eso se ha creído que ser poeta es uno que es experto solo en mediciones y combinaciones de palabras.
El pequeño avance que se tuvo en los últimos años fue cuando entró la poesía libre.
Pero, entonces, caímos en la rutina de pensar que la cuestión era producir letras misteriosas, difíciles, retorcidas y no comprensibles.
Fue aquí donde se destacaron Walt Whitman en Estados Unidos y Pablo Neruda en América Latina.
La poesía que manejamos es una etiquetada por figuras y no necesariamente por expertos en la materia.
Pablo de Roka fue un poeta fuerte, pero, por igual, responde a la expresión libre de las palabras.
Tanto él como Neruda fueron ganadores del Premio Nobel de Literatura.
Cuando hoy se premian poemas y poetas, las valoraciones se hacen más bien por lo estético, el contenido y lo tradicional.
La poesía tiene aproximadamente unas 200 formas de hacerse.
Aún la tradicional llega a las 50. Es decir que en los últimos años las invenciones han sido mayores.
Hay que salirse del idioma propio para conocer letras y estilos ampliamente ricos y desafiantes.
Tan rico es el arte poético que ameritaría ser una materia tratada en un aparte de la literatura tradicional.