La policía necesaria

PABLO NADAL
Para un equilibrio de la seguridad pública y los derechos ciudadanos, es necesario un nuevo concepto de policía. Una policía que tenga una conciencia de que es policía, cosa que aunque extraña es real su falta en nuestro país. Una policía que sepa que no es militar, que no es carabinero y que más que un agente del poder es un colaborador diario e imprescindible amigo de la ciudadanía.

Una policía sin cornetas, ni saludos constantes, sin uniformes altamente floreados, sino que se pasee tranquilo por las calles, hablando con los vecinos y con el ojo abierto a todas las contingencias. Una policía separada de los grupos paramilitares. Por un lado más civil, no sólo en la ley, sino de hecho y por el otro científicamente preparado, sin las cortapisas de escalafones y cambio constante de comando. Una policía verdadera y exclusiva para ser auxiliar de justicia.

Una vista panorámica a las mayorías de los países, incluso a los que tienen tintes autoritarios, nos permiten ver este tipo de policía. Que escucha, que señala el mejor camino, sin órdenes imperiales, pero con conocimiento pleno de su trabajo. Que sepa el nombre de la calle en la que está parado, y de las personas que debe seguirle los pasos. Con los grados propios de un policía: (agente, detective, inspector, supervisor, superintendente, etc.). Para los cuerpos que no cumplan con estas reglas elementales hay otras nomenclaturas y áreas de trabajos muy claras: (carabineros, guardias nacionales, etc.). Y esa es una acertada diferenciación y necesaria entre policía civil y policía militar.

Un proceso democrático real necesita esa policía. Tristemente sin ella es un poco cuesta arriba que podamos tener una total democracia. Una policía auténticamente civil es un elemento imprescindible de conexión entre los hombres y mujeres de la calle, e incluso con los cuerpos militares y paramilitares.

Es una iniciativa y una asignatura pendiente para cuando los poderes del Estado Dominicano, principalmente el legislativo, tenga genuinos representantes del pueblo con coraje y sientan lo que el pueblo necesita y espera.