La poligrafía: útil en pesquisas y en depuración del personal

Robert José Antonio Abreu Peña, durante una entrevista en DNCD. Santo Domingo República Dominicana. 25 de julio de 2017.  Foto Pedro Sosa
Robert José Antonio Abreu Peña, durante una entrevista en DNCD. Santo Domingo República Dominicana. 25 de julio de 2017. Foto Pedro Sosa

A través de sensores que registran las reacciones internas del cuerpo, los poligrafistas tratan de determinar la veracidad de las informaciones que ofrecen las personas sometidas a interrogarios en casos de investigación o de depuración de personal.
Esta técnica se realiza con el polígrafo o detector de mentiras, un equipo que es definido por el poligrafista Robert Abreu como una grabadora fisiológica que registra la preeminencia o importancia relativa que una persona le da a la pregunta de la prueba.
En su condición de director del Departamento Polígrafo de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) informó que de 2012 a la fecha esa institución ha aplicado 2,100 pruebas poligráficas, usadas para detectar si la persona miente. Esas respuestas han sido determinantes para depurar el personal que pretende ingresar, reducir los delitos de los miembros y mejorar las investigaciones.
Abreu, general (r) del Ejército de la República Dominicana, quien además preside la Asociación Dominicana de Poligrafistas (Adopo), describió que en la DNCD se aplican tres tipos de pruebas: de pre empleo, de rutina y para casos específicos.
Con la prueba de empleo, Abreu indicó que se han dado situaciones en que han querido ingresar a la institución personas con delitos que no fueron procesados, por lo que no hay registro. Del total de pruebas aplicadas, 1,400 son de este tipo.
Las de rutina se aplican a los miembros de la institución de forma periódica y han servido para persuadir la ocurrencia de ilícitos.
La de casos específicos se dan como soporte de alguna investigación.

En cuanto al nivel de certeza para los dos primeros casos se aplican preguntas abiertas con efectividad de 86% y para investigación son cerradas con una seguridad del 94%.
La DNCD cuenta con 12 poligrafistas que además realizan otras funciones

El proceso. Abreu explica que cuando una respuesta de no va acorde con lo que tiene registrado en su mente, provoca un conflicto que genera reacciones internas que luego derivan en movimientos involuntarios en la respiración, la sangre o la piel. Los sensores que se colocan en el pecho, el abdomen, el antebrazo y las manos. También una cámara graba audio e imagen.
Una entrevista puede tardar hasta tres horas. Pero con el polígrafo solo se toman entre 10 a 15 minutos.
Abreu aseguró que el nerviosismo no afecta el resultado de las pruebas, ya que los sensores solo captan movimientos involuntarios.

Dijo que no es correcto aplicar preguntas personales que alteren el ánimo del entrevistado y tampoco deben hacerse por sorpresa. A la persona previamente hay que explicarle el alcance del cuestionario.

Explicó que antes de hacer la prueba al entrevistado se le pregunta sobre alguna condición de salud que podría generar una reacción.
Para ser poligrafista se requiere un título universitario, una prueba especial y la capacitación.
En el país hay una sola escuela, perteneciente a la International Polygraph Service (IPS), de la cual Abreu es gerente de calidad. Este centro está avalado por la Asociación Americana de Poligrafista (APA, por sus siglas en inglés).