La prevención del fraude en Internet es un tema para la agenda nacional

La Agenda Nacional de Desarrollo expresa de manera extensa el deseo de lo que debemos ser y hacer en los próximos 15 años, diseñada para perdurar hasta final del 2030.

Si alguien quiere saber lo que debemos ser en los próximos años, todo está expresado en la Ley 01-12 promulgada por el presidente Leonel Fernández en enero de 2012 ante un gran público que vio cómo se volvió ley el plan de nación que resultó de una amplia consulta.

Las estrategias tienen como antecedentes los planes que se formulaban en las guerras para obtener un objetivo y debía contarse con imprevistos que marcarría la diferencia entre la victoria o la derrota o entre la vida y la muerte.

En la sociedad moderna la planeación estratégica es válida para las políticas públicas en la administración del Estado como para las empresa, sean grandes o pequeñas. La definición de los objetivos, la misión para lograrlos y la visión de cómo nos queremos ver en el futuro así como los valores, son diseños sin los cuales no se garantiza el éxito.

La dinámica de la sociedad humana va tan de prisa, que muchos de los planes que diseñamos debemos revisarlos y readaptarlos a las circunstancias nuevas. Por ejemplo, tenemos el Comercio electrónico y los derechos de los usuarios donde se registran de manera sistemática fraudes y delitos que atentan contra el patrimonio de los ciudadanos.

Tenemos el desafío de entender y resolver las contradicciones entre el mundo real y el virtual, dos sistemas que coexisten y que tienen como protagonistas a las personas que han descubierto una extraordinaria forma de comunicarse y realizar acciones como las de adquirir bienes y servicios en una operación donde el dinero contante y sonante es lo último que se toca, ya que con los pagos virtuales todo se resuelve. Se ha producido lo que se denomina “delitos electrónicos, delitos transfronterizos y otras formas de fraude” de los que son víctimas ciudadanos de todo el universo, conectados a las redes.

En el mes de la prevención del fraude en el comercio electrónico se ha evidenciado que numerosos turistas son estafados con la venta de “tiempo compartido” o ” timesharing” que son adquiridos por la vía electrónica. En el mejor de los casos los personas hasta llegan al destino escogido, pero no tienen dónde alojarse porque los hoteles que les vendieron no existen y lo peor es que desaparecen del sitio web y no hay a quienes reclamarles.

Aunque organismos como la ONU y la OCDE han trazado pautas y se preparan para formular nuevas directrices para ayudar a los gobiernos a rediseñar políticas publicas para la protección de los ciudadanos que utilizan el comercio electrónico, la administración del país debe ponerle cara a este tema que se convierte en una necesidad en la agenda pública.

En un sondeo que realizo PROCONSUMIDOR por las redes sociales, más del 60 por ciento de las personas consultadas dijo sentirse segura en las compras online, otras manifestaron algunas disconformidades como la diferencia entre la foto del bien ofrecido y la que recibe en el mundo real.

Otras expresaron que no tienen teléfonos ni un sistema de reclamación cuando no están conforme con el bien adquirido. Y, ni que hablar de las personas que han sufrido la clonación de sus tarjeta de crédito, el robo de identidad entre otras formas de fraude por lo que advertimos como una recomendación importante es tener mucho cuidado con el suministro de los datos personales, ya que los maleantes podrían hacer uso de ellos para cometer los delitos señalados.