La Queratoprótesis de Boston:
opción en casos de ceguera grave

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El cirujano Miguel Ángel López, de Centro Láser, es el único que la realiza en el país

En los últimos 15 años,  el cirujano Miguel Ángel López ha atendido alrededor de 300 casos de quemaduras químicas —especialmente por “ácido del diablo”— con una secuela de severas lesiones oculares que, en muchos pacientes, no responden al transplante de córneas ni a otros tratamientos oftalmológicos.

Los pacientes son personas en edad productiva, generalmente de entre 25 y 45 años, a las cuales el vandalismo, los crímenes pasionales o los accidentes con sustancias como el amoníaco o el cloro han condenado a una ceguera grave y aparentemente irreversible.

Pero el especialista de la Fundación Centro Láser ha operado con éxito a una docena de ellas utilizando la “Queratoprótesis de Boston”, procedimiento basado la inserción de una córnea artificial para casos de opacidad corneal severa en los que el transplante procedente de donantes humanos no funciona.

López —especializado en la técnica en el Massachussets Eye and Ear Infimary, de la Universidad de Harvard, de la mano de su creador, el doctor Claes Dolhman— asegura que la Queratoprótesis de Boston o “Boston K-Pro” logra un 95 por ciento de retención de la prótesis después de tres años de seguimiento.

“Es como un tornillo transparente, una prótesis de polimetacrilato que se atornilla por detrás  y se introduce en el transplante de córnea.  Es una lente plástica colocada en el injerto corneal”, asegura el cirujano de Centro Láser.

 “Se corta 8.5 milímetros de la  córnea y se realiza una trepanación de tres milímetros y se coloca el cilindro óptico. Luego se coloca un plato para ajustar la córnea y, finalmente, se aprieta con un anillo de titanio para que la pieza quede completamente fija”, explica.

 Actualmente, señala López, hay alrededor de diez pacientes de escasos recursos en lista de espera para la realización de la Queratoprótesis, dado que el procedimiento es costoso: una prótesis cuesta en Estados Unidos alrededor de tres mil dólares, aunque el doctor Dolhman las provee a Centro Láser a sólo mil dólares cada una.

“Pero sólo la prótesis, ya que la córnea tiene un valor de 300 dólares, más el costo de la cirugía y la previa colocación de una válvula para controlar la presión intraocular cuyo precio es de unos 400 dólares. Es decir, que sólo en materiales el paciente debe invertir unos 1,800 dólares”.

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