La rebelión de Leonel Fernández

Melvin Matthews

El expresidente Leonel Fernández ha colocado al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en el punto de ruptura con las violentas manifestaciones de protesta frente al Congreso Nacional, movido por su deseo de retornar a la presidencia después de haber gobernado 12 años, impidiendo, al margen de la Constitución, la habilitación del presidente Danilo Medina para un nuevo mandato.
No es la primera vez que en la historia dominicana el presidente del partido de gobierno, aspirante a volver al cargo, acorrala al presidente de la República de su propio partido, convirtiéndose, además, en su principal rival que coincide con grupos de la oposición.
Parecería que Fernández está imitando el proceder del fallecido dirigente del PRD, Jacobo Majluta Azar, quien fue Vicepresidente del finado Antonio Guzmán y, tras el suicidio de este, gobernó los últimos 43 días del cuatrienio 1978-1982. Tanto le gustó el puesto a Majluta, que decidió que debía gobernar después del presidente Salvador Jorge Blanco (1982-1986), contra quien rivalizó en una contienda interna previa y quien tenía prohibido reelegirse.
Majluta obtuvo la senaduría del Distrito Nacional para conjurar la crisis interna, y desde la presidencia del Senado bloqueó la presa de Madrigal, la prenda del gobierno, dividió el bufete directivo del Senado y propagólos peores insultoscontra su compañero de partido.
Fernández anda esos mismos pasos cismáticos. Si contara, como asegura, con la mayoría legislativa para derrotar la reelección, ¿por qué no ventila la reforma constitucional dentro del Congreso Nacional? El provocador desorden callejero demuestra que pocos le siguen dentro del partido de gobierno. Su rebelión, como la del 2015, es irracional.