La reforma del reformismo

El partido reformista transita por una etapa de reformas internas importantes; las nuevas autoridades de ese partido tratan de reactivar sus fuerzas para situarlo en una posición de competencia electoral que eleve de nuevo a esa agrupación política a los niveles donde la dejara su fundador y líder fenecido Joaquín Balaguer.

Se nota en los últimos días un aumento del proselitismo y un entusiasmo a lo interno del reformismo.  Los encuentros del partido en algunas provincias del interior hacen pensar que el PRSC está teniendo una real renovación y algún crecimiento notorio en sus cuadros.  El proceso sin embargo no es tan sencillo, la disminución del reformismo en las plazas más importantes  electoralmente hablando, como la del Distrito Nacional, Provincia de Santo Domingo, Santiago, San Juan de la Maguana y buena parte del Cibao Central, es notoria y ha sido muy significativa.

 Se trata de hacer un trabajo muy arduo donde participen líderes comunales nuevos que puedan cambiar la cara e imagen de aquellos dirigentes gastados y corroidos por la vorágine de la política del dinero.

¿Cómo crear de nuevo la mística del trabajo partidario? Sólo se podrá lograr con una renovación del liderazgo, cosa que dentro del reformismo no se ha podido lograr a plenitud, debido a la posición egoísta de sus viejos dirigentes. No obstante, existe dentro del partido una corriente renovadora importante.

Por otra parte, se habla de negociaciones con miras a obtener un porcentaje satisfactorio en el Congreso y en los municipios.  El partido debe dedicarle atención a la participación municipal que congresual.

 Las negociaciones que envuelven senadores y diputados, con honrosas excepciones, estarán revestidas de un interés personal alejado del partidario.

Un partido crece, cuando sus dirigentes medios se encuentran motivados en una participación donde puedan desarrollar su liderazgo comunitario.