“Ruta 66” es un tributo al beisbolista Sammy Sosa

“Ruta 66” es un tributo al beisbolista Sammy Sosa

Dominicanos y extranjeros recorrerán esa calle, que se ha prolongado después de su designación, y se preguntarán no solo por la extraña denominación sino a qué se reconoce con esa palabra y esas cifras. Fue bautizada como “Ruta 66”.

Tras investigar movidos por la curiosidad, pues el vocablo y el número no recuerdan a héroes, mártires, próceres o batallas, fue localizada la resolución: es un tributo a Sammy Sosa.

Pero para quienes no están familiarizados con la historia del béisbol, el dato aumenta la incógnita: es desconocida la relación con el gran bateador de Grandes Ligas que elevó el nombre de República Dominicana con sus cuadrangulares espectaculares.

Al respecto fueron consultados vehementes fanáticos del juego de pelota que respondieron no tener “la más remota idea”.

Fue gracias a Gustavo Rodríguez, reconocido cronista deportivo de HOY, que se pudo establecer el vínculo. Sin consultas ni búsquedas, contestó al instante: “El 66 es por los jonrones que dio en una temporada con los Cachorros de Chicago. Fue en 1998”.

Agregó que entonces, “Sosa y Mark McGwire se enfrentaron en una fiesta de batazos, Sosa dio 66 y McGwire 70”.

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Reveló que Sosa “es el único dominicano y latino con 66 jonrones en una temporada, tiene los números para ser exaltado al Pabellón de Cooperstown, pero ha encontrado obstáculos, el principal fue que, al batear, el bate se rompió y estaba lleno de corcho”.

Este caso aparece narrado en casi todos los portales con biografías de esa leyenda nativa de San Pedro de Macorís.

Al margen de esa situación, se recuerda que para los años 90 Sosa fue objeto de notables honores en el país, entre ellos el Doctorado Honoris Causa que le otorgó la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra por considerarlo “un personaje universal” que escaló su posición en las ligas mayores “por su coraje, su esfuerzo y su sentido de responsabilidad”.

Se destacó su modesta procedencia para justificar que “llegó a la cumbre sin renegar de sus orígenes, sin perder sus valores, sobre todo la humildad, sin menoscabo de su fe en Dios, que confiesa tanto en los momentos de triunfo como en la intimidad de una conversación”.

La distinción le fue concedida 11 de enero de 1999.

En fotos ya memorables se le observa casi un párvulo recibiendo pergaminos, flores, placas, abrazos, de parte de compatriotas, por sus merecidos triunfos de entonces.

El pueblo lo premió hasta con una calle en La Caleta, junto a otras que llevan los nombres de Pedro Martínez, Hermanos Alou, Juan Marichal, Manny Ramírez, Ricardo Carty entre otros peloteros criollos.

“Leyenda” olvidada

Samuel Kelvin nació el 12 de noviembre de 1968 en San Pedro de Macorís, hijo de Mireya (o Lucrecia) Sosa y Juan Montero Sosa, quien falleció a causa de un aneurisma intracraneal cuando Sammy tenía siete años y trabajó como limpiabotas para ayudar a su familia. En la calle aprendió a jugar pelota.

Su historia en el béisbol resultó más conocida desde que debutó con los Rangers de Texas en 1989 hasta que anunció su retiro en 2009.

Gustavo Rodríguez comunicó que Sosa se dedica al negocio de la construcción y a la venta de petróleo y que no tiene empresas en el país.

“Algún día, afirmó, llegará a Cooperstown”.

Galardón casi anónimo

Puede asegurarse que el justificado reconocimiento que el Ayuntamiento del Distrito Nacional ofreció al reputado lanzador es fallido, porque pocas personas lo relacionan con él.

Quizás el cabildo no le puso su nombre para no incumplir el reglamento que prohíbe asignar calles a personas vivas, lo cual no ha sido respetado en algunos casos por ediles anteriores, no solo en la capital.

La calle

La calle “Ruta 66” es el tramo comprendido entre el Aeropuerto Internacional Las Américas y la Autopista Las Américas. “Fue denominada así en honor al beisbolista Sammy Sosa”, reza la resolución emitida el 28 de octubre de 1999.

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