La salud, de pie

Las extremidades inferiores, de las cuales dependen nuestros desplazamientos y estabilidad al caminar, no sólo soportan el peso de nuestra anatomía, sino el de muchos dolores y trastornos que repercuten en todo el organismo y podrían evitarse.

Los pies no sólo constituyen una de las principales características de nuestra condición humana al convertirnos en seres bípedos, sino que además son uno de los grandes pilares de nuestra salud.

Permiten que desplacemos el cuerpo, favorecen nuestra estabilidad al caminar y amortiguan los impactos que recibimos durante la marcha. Asimismo, poseen una gran sensibilidad que nos posibilita relacionarnos con el entorno gracias al tacto.

Pero los olvidamos, descuidamos y maltratamos, causándoles infinidad de trastornos que podrían evitarse fácilmente.

En vez de preguntarse qué hacen sus pies por usted, conviene preguntarse qué puede hacer usted por el complejo órgano que soporta su peso corporal y le permite andar erguido. Los especialistas brindan una serie de consejos de cuidado general para mantener nuestros pies sanos y en forma, para siempre.

Los consejos de los traumatólogos y podólogos están especialmente destinados a la población femenina, la cual soporta la mayoría de los padecimientos de los pies.

Cerca de la mitad de las mujeres de más de 50 años tienen juanetes, un trastorno que causa dolor y deforma otros dedos y muchas de ellas utilizan zapatos con tacones demasiado altos y puntera estrecha, lo cual induce dolor en la región metatarsiana y propicia lesiones en el tendón de Aquiles y esguinces de tobillo.