La salud mental de Trump, a debate en Estados Unidos

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Washington. Un numeroso grupo de expertos en salud mental está lanzando la voz de alarma sobre la posibilidad de que el presidente estadounidense, Donald Trump, tenga trastornos de personalidad, rompiendo así con una norma ética de décadas que prohíbe diagnosticar a personalidades públicas sin consentimiento.

Un grupo de 35 psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales envió este martes una carta al diario “The New York Times” en la que mostraban su preocupación por “la inestabilidad emocional” de Trump, algo que, en su opinión, lo “incapacita para servir de manera segura como presidente”.

“Sus palabras y su comportamiento sugieren una profunda incapacidad para empatizar. Individuos con este tipo de rasgos distorsionan la realidad, para que se adapte a su estado psicológico, y atacan los hechos y a quienes los transmiten, como periodistas y científicos”, asegura la misiva.

En noviembre pasado, el psicólogo Nigel Barber aventuraba en el diario digital Huffington Post que Trump tiene rasgos que apuntan a que sufre trastorno de personalidad narcisista, lo que le llevaría a comportarse con falta de empatía, grandiosidad, autoritarismo y necesidad de admiración constante.

Las Asociación Psicológica Americana (APA), que representa a personal relacionado con la psicología en Estados Unidos, mantiene desde 1973 la “Norma Goldwater”, por la cual pide a todos los psicólogos del país que no aventuren diagnósticos de personalidades públicas sin tratarlos personalmente y bajo su consentimiento.