La sociedad dominicana necesita mucho de “Mucrakers”

¿Quiénes eran los Mucrakers? Fueron los periodistas que dieron inicio al periodismo de investigación en los Estados Unidos. Ese nombre le fue dado de manera despectiva por el presidente Theodore Roosevelt y quiere decir “el hombre del rastrillo, o los que buscan en la basura”.
Theodore Roosevelt fue elegido vicepresidente en 1900 junto a Mckinley, quien fue asesinado en el 1901, por lo que ocupó la presidencia y elegido en 1904 con una gran mayoría de votos. No quiso reelegirse en el periodo de 1908.
Era un republicano con una gran fortaleza comunicativa, convincente. Se dice de él que utilizó el Poder para influir en la prensa y se hizo amigo de los periodistas a quienes les adelantaba noticias. Se cree que fue quien dio origen a lo que conocemos hoy como rueda de prensa y amenazaba con no ofrecer información a los que mostraran desacuerdo con sus puntos de vista.
Los Mucrakers buscaban y encontraban. Con sus “rastrillos” encontraban la corrupción que arropaba a la sociedad, desde la venta de productos milagrosos y engañosos para los consumidores hasta los escándalos en el Senado de ese país.
La lectura de “¡Extra, Extra! Mucrakers. Orígenes del periodismo de denuncia”, editado por Vicente Campos, nos habla de los grandes niveles de corrupción en la sociedad norteamericana a principios del siglo XX.
El periodismo de investigación, el papel de los Mucrakers y la osadía de los periódicos al publicar lo que se encontraba en una sociedad marcada por la corrupción fueron la base para que la misma estructura social se auto regulara.
En 1906, Theodore Roosevelt preparó un discurso en el que anunció una serie de medidas definidas como de Palos y Zanahorias, porque las mismas buscaban neutralizar las críticas de los Mucrakers contra una administración que no podía guardar las apariencias.
Una serie de trabajos publicados en la revista Cosmopolitan, titulada “La traición del Senado” fue la gota que rebosó la copa: “La carga de profundidad contra una de las instituciones mas sagradas y corruptas de la nación fue demasiado para él”, según el texto.
El libro es realmente fascinante, pero lo más importante de todo es cómo el periodismo de investigación y la prensa responsable han servido a la democracia norteamericana para la construcción del Estado de Derecho en el que viven y que la hacen admirable.
En nuestro país necesitamos de Mucrakers, aunque aparecen algunos en la red social Twitter, pero solo con “titulares”. La brecha digital impide también que la población se entere de lo que está sucediendo y se dice en esta red social.