La solución es un acuerdo Danilo-Leonel

Ramón Nuñez Ramírez

Nunca como ahora el PLD había atravesado por una situación tan crítica, donde el enfrentamiento de dos liderazgos, uno por quedarse y el otro por volver, atizados por sectores radicales de ambas tendencias que afilan cuchillos, para la batalla o para sus propias gargantas, amenazan con dividir la organización y con ello arrastrarían a una crisis política y hasta una crisis sistémica de la estructura actual de partidos políticos del país.
Casi cinco periodos de gobierno del PLD, pero con mayor énfasis en estos casi 15 años en el Poder Ejecutivo y seis victorias consecutivas, han producido, gracias a dos brillantes administraciones, el periodo más largo de crecimiento con estabilidad, nunca visto desde el final de la tiranía, lo cual ha permitido llevar el PIB de US23,186.6 millones en 2004 a US$81,282.5 millones en 2018, se han reducido los índices de pobreza de 49.9% en 2004 a 23% en 2018, mientras la pobreza extrema se ha reducido de 15.3% en 2004 a 2.9% en 2018.
A la administración de Leonel Fernández le correspondió enfrentar la peor crisis económica en la etapa democrática del país y en menos de un año se recuperó el crecimiento con estabilidad, se inicio la reforma financiera que ha permitido al día de hoy contar con un sistema fortalecido y con indicadores impresionantes; esa administración luego debió enfrentar la crisis de las zonas francas, el choque mundial de los precios, con un petróleo que llegó a rozar los US$150 dólares el barril West Texas y luego la crisis financiera global y aun así no se perdió la estabilidad, se duplicó el PIB total medido en dólares, se iniciaron los programas sociales a partir del SIUBEN, el país se llenó de obras como el metro, viales, edificaciones y en término institucional se aprobó la reforma de la administración fiscal que incluye varias leyes.
La administración de Danilo Medina ha realizado extraordinarios aportes a la mejoría de los grupos más vulnerables y a los sectores productivos y se pueden destacar la más vasta construcción de planteles escolares en la historia del país, la tanda extendida, la alimentación escolar, los préstamos a los sectores productivos resultantes de las visitas sorpresas, los préstamos solidarios, la creación de más de 700 mil nuevos empleos, la construcción vial, el 9-1-1 y un sinnúmero de realizaciones que el estrecho marco de un artículo no lo permite, pero en resumen retrata a esta administración como una de las mejores en la historia de la nación.
A pesar de esos logros el PLD mantiene grandes deudas con esta sociedad como son recuperar la seguridad ciudadana, disminuir el porcentaje de la población en situación de vulnerabilidad, afrontar con voluntad la invasión haitiana y blindar el estado para reducir la corrupción.
El PLD tiene tiempo para mejorar su imagen, seguir disfrutando del endoso popular y seguir avanzando en las reformas y preservar el crecimiento con estabilidad; pero todos estos logros pueden revertirse y el partido sufrir una derrota si repite los errores del PRD y el PRSC, grandes organizaciones en el pasado, hoy partidos “bisagras”; por eso en este momento supremo las mayores responsabilidades recaen sobre el presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández.
Estadistas probados, exitosos gobernantes, líderes indiscutibles tienen la grave responsabilidad de preservar la unidad del partido y mantenerlo como un instrumento al servicio del país y los avances institucionales, por ello en principio deben reunirse y transmitir tranquilidad al país y a la organización, ambos, dentro del marco del respeto a los acuerdos de 2015, deben buscar una salida negociada para evitar un choque de trenes; pueden encontrar una salida donde sea ganar-ganar para ellos y el país. Las personalidades sensatas del PLD y la sociedad civil deben mediar para que se produzca ese encuentro antes de que se tomen acciones que no permitan el retorno.