La validez científica del ayuno

Para los que le gusta creer mucho en la ciencia y en los médicos, cabe mencionar que un estudio reciente publicado por la agencia de prensa EFE menciona que el ayuno por dos o tres días contribuye a la regeneración de células madres en la sangre y a la restauración del sistema inmunitario. Puede ser una ayuda idónea para contrarrestar los efectos de la quimioterapia para aquellos afectados de cáncer y del envejecimiento.

Lo que los científicos vienen a descubrir y a publicar ahora, hace ya tiempo fue recogido en la biblia. En el libro de Daniel, 600 años antes de Cristo, en el capítulo 1, versículo 8, Daniel fue llevado cautivo a Babilonia. Y pidió no contaminarse con la comida del rey ni con el vino que el bebía. Y por diez días, Daniel solo comió legumbres y bebió agua. Y resultó que al cabo de ese tiempo, el rostro de Daniel se veía más robusto y mejor que el de aquellos que se comieron la comida del rey. Y el rey los halló diez veces mejores que todos los sabios del reino.(Daniel 1:15-20).

Según los científicos de la Universidad del Sur de California, cuyo artículo lo recoge la revista Cell Stem Cell, establecen que “cuando uno ayuna, el sistema trata de ahorrar energía”.

El libro de Ester es famoso en la biblia porque recoge la historia de una mujer que hizo un ayuno de tres días, sin ingerir ninguna sustancia. (Ester 4:3, 4:16). Ella tenía que ver al rey para evitar que el pueblo judío fuera exterminado. Nadie podía ver al rey Persa Asuero, 465 años antes de Cristo, sin su permiso. Y ella estaba decidida a hacerlo. Si perezco que perezca, se decía. Pero Dios le apoyó, y logró también gracia en su visita y los judíos obtuvieron un decreto que les permitió defenderse de esa amenaza y salvaron sus vidas.

Una vez, en una ciudad de Colombia, un grupo de líderes cristianos hicieron un ayuno por 40 días, un día le toco a cada persona, iglesia, u oficina para combatir la delincuencia. Y al cabo de dos años, al revisar las estadísticas, comprobaron que no hubo un solo caso de robo, crimen o asesinato durante esos dos años después del ayuno. Una experiencia digna de imitar.

En una ocasión, a propósito de las elecciones del 2012, hice un ayuno de 21 días. Y oré mucho por Danilo Medina y para que el país tuviera elecciones en paz. Poco después, me enteré que el presidente de la Junta Central Electoral declaró que en esas elecciones la nación estuvo al borde de un baño de sangre. El ayuno, pues, es una herramienta importante porque conmueve el corazón de Dios. Y Dios obra cuando hay humillación. Hasta un pueblo incrédulo como el de Nínive, cuando se le advirtió que se arrepintieran de sus malos caminos, el rey ordeno un ayuno y hasta los bueyes, ovejas y demás animales ayunaron.(Jonás 4:7)