La visa de Bush Jr.

Este diario insertó el día once del presente mes un cable noticioso de prensa española EFE, fechado en Ciudad de Guatemala, informando que el gobierno de Estados Unidos, es decir, el presidente George Bush Jr. procedió a anular la visa de ingreso a ese país del ex-presidente Alfonso Portillo y al ex-vicepresidente Francisco Reyes, por vincularlo a inconductas conectadas con la corrupción.

Idéntica medida dispuso el gobierno norteamericano contra los ex funcionarios del pasado gobierno guatemalteco al ex recaudador de impuestos Marco Tulio Abadio; ex-contralor general de la República Oscar Dubón Palma, así como a Juan Francisco Reyes Wild, ex-director del Instituto de Fomento Municipal, un símil de nuestra Liga Municipal Dominicana.

Esa decisión del gobierno estadounidense es basada en el artículo 214b de la ley de Inmigración que faculta la cancelación de visado a individuos de quienes ese departamento sospeche podrían usar el documento de acreditación de ingreso a territorio norteamericano para ingresar ilegalmente a éste, haciendo lo propio con el ex-secretario privado del ex-presidente Portillo, Julio Girón.

Además de ese procedimiento persecutorio y de castigo que esgrime Estados Unidos contra elementos sospechosos de incurrir en indelicadezas conectadas con actos desdororos y/o prevaricación en el desempeño de funciones públicas, las Naciones Unidas también accionan lo propio, con miras a frenar la galopante corrupción que corroe en gran medida, las economías de los subdesarrollados, sin que de ninguna manera nuestro país escape al flagelo de todos los gobiernos post-Trujillo, con la honrosa excepción del presidido por el escritor Juan Bosch desde el 27 de febrero de 1963 hasta el 25 de septiembre de ese año.

Un cable noticioso de prensa alemana DPA fechado en Nueva York y difundido el 13 del presente mes de marzo, edifica en relación a la disposición del Consejo de Seguridad del máximo organismo internacional, en el sentido de que solicita a la comunidad internacional proceder a congelar todas las cuentas y activos financieros del ex-dictador de Liberia, Charles Taylor y sus familiares, urgiendo a todos los gobiernos que integran la ONU, un total de 192, a cooperar con esta instancia de orden moral.

En casos que no son del orden de la corrupción, como los del formidable intérprete del bolero, el chileno Lucho Gatica, el escritor Gabriel García Márquez o simples dirigentes políticos de izquierda, escritores y periodistas, el gobierno norteamericano dispone la cancelación del visado B1-B2, sin grandes motivos para proceder de esa manera.

El criterio que debe imperar cuando se disponga la cancelación de una visa de ingreso a Estados Unidos, por lo menos es lo que he creído siempre, debe constituirlo los hechos de falsificar el signo monetario norteamericano, es decir, el dólar; vinculación comprobada con el narcotráfico; prácticas comprobadas de terrorismo, usar las armas en contra de los Estados Unidos, a lo que podría añadirse el tráfico de niños y órganos del cuerpo humano.

Estados Unidos ha dispuesto sin justificaciones valederas, la cancelación de visado a un número amplio de figuras internacionales que no han violado ninguno de los acápites incluidos en el párrafo anterior, sin que se expidan consideraciones posteriores a la medida arbitraria.

El presidente Bush Jr. ha sido acusado de varios actos reñidos con la moral, como lo son apropiarse de unas elecciones que ganó su contrario Al Gore por 54 mil votos; iniciar una guerra de agresión contra Iraq no porque Saddan Hussein poseyera armas de destrucción masiva que nadie ha detectado, sino por usufructuar el petróleo iraquí, la segunda reserva mundial, debido a que su familia está vinculada al negocio petrolero, y nadie ha levantado la voz para sugerir la cancelación del visado de Bush Jr. a país alguno.