Larga siesta, mala digestión
Al dormir las funciones del
organismo se tornan lentas

A pesar de que la siesta se considera un hábito muy saludable, si se prolonga más de 15-20 minutos y se realiza luego de comer, probablemente despertaremos con la sensación de que la comida no ha sido digerida, nos dolerá la cabeza y sentiremos acidez y malestar general.

Esto se debe a que cuando dormimos todo funciona más lentamente en nuestro cuerpo, incluida la digestión, y a que en posición horizontal se facilita el paso de ácidos de estómago a esófago (reflujo).

Para remediarlo, deberemos hacer una siesta de corta duración y, en lugar de acostarnos, permanecer recostados en el sofá. Si tiene el sueño pezado es mejor usar la alarma. 

El dato

El proceso digestivo

Este es muy lento y se alarga cuando se ingiere mucha comida o alimentos excesivamente grasosos. Al producir más ácidos para ayudar en la digestión, el tracto intestinal se hincha. Otra forma  es la que produce hinchazón del abdomen; se manifiesta al sentirse muy lleno; además produce flatulencias.