Largo, corto, afro y rizo ¿Qué dice el pelo de las mujeres dominicanas?

Largo, corto, afro y  rizo ¿Qué dice el pelo de las mujeres dominicanas?

Por Halley Antigua // Especial para Hoy

Tan lacio como una cortina de agua que brota de una cascada o tan afro como las flores de algodón, son algunos de los tipos de pelo que se puede encontrar dentro de la diversidad social dominicana, sin mencionar la variabilidad que se encuentran entre ambos. Y es que el pelo, mas allá de ser una extensión del cuerpo humano, es uno de los aspectos mas distintivos que la humanidad podría poseer.

Desde los tiempos antiguos, la cabellera humana y sus distintas formas de llevarla ha sido considerada una representación de la cultura y la identidad de una determinada comunidad, marcando incluso los tiempos en los que se encuentra la misma y siendo un reflejo del pensar de su gente, llegando a tener un significado que sobrepasa los conceptos estéticos.

Según el sociólogo Leopoldo Artiles Gil, en todas las culturas el pelo es un significante muy especial que suele identificar y distinguir los dos géneros, a veces a toda una cultura, un credo religioso y hasta a las clases sociales en cuanto a las formas de «arreglar o componer» el pelo. Para el dominicano el pelo puede significar desde un rasgo de buena salud, riqueza o estilo de vida, y hasta designar o indicar una etnia.

Variedad de texturas en el pelo.

En nuestro país, producto de la colonización y mezcla de culturas, podemos encontrar distintos tipos de pelo; sin embargo, la aceptación de esta realidad ha sido un tema a cuestionar durante los últimos años.

Desde un punto de vista antropológico, la especialista en el área Tahira Vargas explica cómo el pelo históricamente ha tenido un abordaje discriminatorio desde la esclavitud y el colonialismo, y se ha mantenido este patrón promovido por las élites dominantes a través del tiempo. Esto se ha convertido en un símbolo que marca diferencias raciales y de estrato social donde el pelo lacio está asociado a los estratos más altos y mientras más cerca del rubio está, más alto es la clase al que se le asocia así como la vinculación con los grupos étnicos blancos. Se promueve el pelo lacio como un parámetro de belleza, elegancia y estatus social, y se discrimina el pelo rizo, crespo y negro asociado a pobreza, fealdad y negritud. 

La antropóloga Tahira Vargas.

Estos valores represivos hacia el pelo crespo de forma natural se refuerzan en los amitos laborales, educativos y sociales y sirven como estandartes para mantener las practicas del desrizado y planchado del pelo para convertirlo en lacio a base de químicos y secadores de pelo con altas temperaturas.

Vargas manifiesta que si bien la identidad no solo se presenta en el pelo, ya que una persona puede llevar el pelo crespo al natural y no tener una aceptación clara de su identidad desde la negritud en todo lo que esta conlleva, igualmente puede tener el pelo desrizado y suceder lo contrario; si se puede decir que reprimir el pelo crespo al natural es una practica discriminatoria hacia la negritud y una manifestación de negación de la negritud en nuestra sociedad, mas aún cuando sucede en el ámbito educativo y laboral.

En nuestra sociedad el uso del pelo de una forma natural, sin químicos, sin tintes, genera cierto rechazo. Además de los prejuicios raciales, existe una fuerte influencia de la industria cosmética que vende una imagen de belleza sostenida en el uso de tintes, peinados, cortes, y sobre todo de negación de la negritud y la vejez. Lo natural se promueve como feo, abandono, descuidado; y el uso de químicos, secador de pelo, planchas y cortes como modelo de belleza y elegancia, plantea Vargas.

Pero esto está cambiando, las nuevas generaciones están aceptando cada vez más el pelo natural e identificándose con la cabellera rizada.

Nueva generación

Según Tahira, la visión colonial y neocolonial en la que nuestros colonizadores se convirtieron en los referentes de belleza, superioridad social y étnica y por tanto la aspiración a imitar su apariencia física presente en el pelo, es parte de los factores socioculturales que influyen en la percepción que el dominicano tiene en cuanto al tema.

Esto solo nos muestra la raíz profunda de esta posición de negación y rechazo hacia un pelo distinto al de nuestros colonizadores, percepción que durante muchos años, y aún en el día de hoy, se mantiene en varios estratos sociales.

No sería de extrañar escuchar alguna persona haciendo algún que otro comentario, aunque tal vez no mal intencionado pero sí ofensivo, respecto a ciertos tipos de pelo o peinados.

Personas que han sido rechazadas y/o burladas por su forma de llevar el pelo, amonestaciones laborales por no verse ¨formal¨, el impedimento de entrada a la escuela o ciertos lugares por ¨no estar peinada adecuadamente¨, el escuchar que les digan ¨pelo malo¨ han sido algunas de las situaciones a las que han tenido que enfrentarse aquellos que han decidido usar su pelo al natural y no necesariamente lacio.

¿Pelo bueno, pelo malo?

Leopoldo Artiles plantea que estas expresiones en su origen son fundamentalmente racistas, que se utilizaban para crear subestimación entre los afrodescendientes o de color, y que con ello se «auto aceptasen» como inferiores. En otras palabras, el «pelo malo» es un significante de inferioridad. Aun así, es probable que pronto esa expresión se recuerde como algo perteneciente al pasado, en virtud de que a raíz de ciertos cambios culturales que se han dado en el mundo, el llamado «pelo malo» adquirió un valor, y por lo tanto un significado, distinto.

Un ejemplo de esto, se puede ver en la generación actual, la cual se está levantando en pos de la aceptación de lo natural y diverso y resalta por atreverse a enfrentar los paradigmas ya establecidos; se enorgullece de su identidad y se enfrenta con las herramientas necesarias entendiendo que no es cuestión de llevar la melena de una determinada manera para encajar, sino de aprender a aceptar la naturalidad de la misma y disfrutar de su versatilidad.

Experiencias, mensajes y Perspectivas

Libertad, identidad, aceptación, versatilidad, atrevimiento, fuerza,… Así definen su cabellera, sintiendo orgullo de llevarla como deseen sin temor a ser juzgados y sin juzgar.

¨Mi pelo significa libertad; es una parte distintiva de mi que siempre llama la atención por como lo llevo y en realidad, nunca lo he visto como algo extraordinario porque entiendo que ese es mi pelo y siempre lo he llevado así, rizado¨ (Yomery Ortíz).

¨Siento que mas que mi pelo, mi personalidad es lo que me define y en cuanto a lo primero: desde que tengo uso de razón llevo el pelo lacio, antes utilizaba quimicos pero ahora ya no; lo he usado rizo pero me siento mas comoda con el pelo lacio y no me siento persuadida; para mi es algo mas de preferencia¨ (Verónica Carlos).

¨Me identifico totalmente con mi pelo; nací con mi pelo afro y nunca he sentido la necesidad de cambiarlo. No negaré que he sido juzgada antes por mi pelo y forma de vestir, pero entiendo que eso es ya ignorancia de la gente¨ (Hilka Acosta).

Hilka Acosta y Jessica Holgín.

¨Siento que mi pelo es la manera mas natural de yo expresarme, es parte de mi esencia y la forma como yo lo llevo me hace feliz¨(Jessica Holguín)

Berenice Hernández

¨Mi pelo es una expresión misma de mí, comunica muchas cosas: como me siento, en qué etapa de mi vida me encuentro; incluso los cambios drásticos por los que pasamos, se pueden reflejar en primer lugar en nuestro pelo, cada cambio muestra una cara distinta de mi, por lo que representa mucho para mí¨ (Berenice Hernández).

Y a ti, ¿Cómo te gusta llevar el pelo?

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