Las alianzas de espanto y brinco

Eusebio Rivera Almodóvar

Está de moda la expresión “maco y cacata”. Su rescate es fruto de los intentos que se hicieron para llegar a los acuerdos electorales que finalmente se materializaron en los últimos días. Alguien agregó a esas alianzas uno de los especímenes más temidos en la población; se trata de la culebra y ya algunos quisieran saber con precisión quiénes son los macos, quiénes son las cacatas y quiénes las culebras.
Creo que vale la pena distender un poco la rispidez con que se está debatiendo el tema de las alianzas, retomando la clásica anécdota del gato y el ratón que se encontraron en una cafetería típicamente dominicana tomando cervezas: Para “hacer estómago” el ratón pidió un sándwich de jamón y queso; el gato siguió bebiendo y pasados algunos minutos el dependiente le preguntó si quería algo para comer y el gato le contestó “no, yo voy a esperar que el ratón se coma el sándwich para comer ratón con jamón y queso”.
Un mini-libreto para una fábula que sintetice en tres escenas el desenlace de las alianzas sería el siguiente: 1.-Se abre el telón con la cacata moviéndose amenazante hacia el público que se espanta y algunos brincan; 2.- Aparece en escena el maco que se come la cacata y 3.- La culebra se come al maco y, siendo el último personaje, resulta la protagonista de la aventura política.
La combinación de anécdota y fábula nos describe un grupo de aliados donde cada uno guarda una increíble semejanza con los especímenes mencionados: ratones, gatos, macos, cacatas y culebras que, si no vencen, por lo menos asustan a los que están en el poder.