Las antigüedades y la decoración

¿Es un coleccionista de antigüedades y quiere incorporarlas en su decoración? ¿Tiene uno que otro legado antiguo familiar del que se siente orgulloso y desea compartirlo como parte de la decoración? ¿Quiere incorporar en la decoración de su hogar algunos objetos de colección que aún no ha adquirido y desea contar con algunas ideas de cómo hacerlo?

Si ha contestado afirmativamente a cualquiera de las anteriores preguntas, este artículo seguramente le orientará sobre lo que puede hacer con objetos de colección en su decoración.

Incorporar antigüedades en toda decoración requiere un trato especial, generado por el valor que la obra tiene por sí misma, es decir un lugar especial donde colocarla, desde el cual pueda ser observada. Para decidir qué lugar dentro de una casa, podremos decidir en función de qué objeto de colección se trate.

Si se trata de un cuadro de grandes dimensiones, habrá que pensar en una pared también de grandes dimensiones que le enmarque lo suficiente, es decir, al menos libre la mitad de su longitud en todo su perímetro. Deberá pensar también en adosarle iluminación buscándole el ángulo que le favorece, en algunos casos puede provenir de la parte superior o inferior. Es importante tomar en cuenta el tema del cuadro, para su ubicación. Flores, paisajes diversos desde los costumbristas hasta los campiranos, retratos o figuras humanas, pueden colocarse en una sala –estancia y recibidor–, en un comedor los motivos van desde los bodegones, cestas de frutas, escenas de cocina, escenas costumbristas relacionadas con los cultivos, entre otros.

Si su colección es de objetos pequeñitos, como objetos labrados en mármol, alabastro, madera, o artículos de porcelana, buscar una vitrina será el escaparate idóneo para su colección. Se recomienda que sea una vitrina que contenga iluminación interior para que pueda lucir la colección independientemente de la luminosidad de la estancia, por lo que se recomienda que ésta sea de menor intensidad a la de la vitrina. Existen unas vitrinas verticales en distintos tamaños y alturas y deberá escoger aquella que esté de acuerdo con el tipo de mobiliario que ya posee.

Si la colección es de esculturas de grandes dimensiones, en mármol, alabastro, bronce, es necesario decidir con cuidado su ubicación por cuestiones de seguridad y de estética. Esto significa que si se trata de una figura humana casi en tamaño natural y es de bronce y que por tanto no corre riesgos, puede colocarse desde el acceso, en un vestíbulo o recibidor, si por el contrario es de mármol o alabastro, buscar un lugar más seguro como la sala, estancia o biblioteca, los cuales serán lugares mas adecuados, siempre y cuando el motivo o tema de la escultura sea adapte al espacio en que se ubique. Siempre debe contemplar dejar espacio libre alrededor de sus obras, que les permitan ser observadas y que no se interpongan en las circulaciones.

Fuente: Nosotros 2.com