LAS ARMAS DE LOS CUBS Y CLEVELAND

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Los Indios de Cleveland regresan a la Serie Mundial por primera vez desde 1997, cuando cayeron ante los Marlins de Miami en un séptimo juego.
El equipo ha cambiado mucho desde entonces y de manera radical.
Hoy tienen como dirigente Terry Francona, un hombre que ayudó a los Medias Rojas de Boston a alzarse con títulos en el pasado reciente.
Francona ha encontrado la manera de maniobrar ante las lesiones de algunos brazos importantes, como el del dominicano Danny Salazar, quien anunció ayer que regresará a roster luego de una lesión a finales de la temporada regular.
Pero con Corey Kluber comandando la tropa desde hoy, junto a Josh Tomlin y Trevor Bauer, se espera que tengan suficientes herramientas para dar la batalla.
Cleveland no gana una corona desde 1948, pero si van a lograr algo en el 2016, será contando con el respaldo de un bullpen encabezado por Andrew Miller, quien dominó de una manera histórica en la Serie de Campeonato contra los Azulejos de Toronto.
Junto a Miller, Cody Allen y Brian Shaw conforman un núcleo de pitcheo de relevo con la capacidad de frenar a cualquier rival… incluyendo a los poderosos Cachorros de Chicago.
La ofensiva. El dominicano Carlos Santana es una de las piezas importantes de la alineación.
Un hombre capaz de recibir muchos boletos y que supo combinarlo con un choque de bola atinado, Santana tuvo la mejor temporada de su carrera en el 2016.
Otro dominicano, el pimentoso José Ramírez, ha sido vital para las victorias de los Indios, al combinar una eficiente defensa con un bate mucho más que oportuno.
El boricua Francisco Lindor junto a Mike Napoli, Lonnie Chisenhal y Jason Kipnis redondean un bateo que produjo a su antojo en las primeras dos fases de la postemporada.
¿Podrá Terry Francona repetir la magia de otra corona, ahora con los Indios de Cleveland?
Hoy inicia la batalla para demostrar si eso será posible frente a los Cachorros de Chicago.
Dice la leyenda beisbolera, que cuando en 1945, Billy Sianis asistió al Wrigley Field con una cabra a un partido de la Serie Mundial contra los Tigres de Detroit, fue devuelto de la puerta del estadio al tratar de entrar con el animal, para el cual había comprado una boleta.
Pese a haber liderado 2-1 la Serie Mundial hasta ese momento, terminaron perdiendo y desde entonces no habían regresado a un Clásico de Otoño… hasta ahora.
Estos Cachorros de Joe Maddon no creen en cuentos, mucho menos en historias de maldiciones.
No por nada es considerado el mejor dirigente de la actualidad.
Con el pitcheo de Jon Lester, Jake Arrieta y Kyle Hendricks, los Cachorros fueron el mejor equipo de las Grandes Ligas durante todo el 2016.
Theo Epstein parece que tampoco cree en mitos, sino en armar equipos campeones, como los que confeccionó en Boston.
Quizás por eso no le tembló el pulso para adquirir a un brazo de cañón como el del cubano Aroldis Chapman, para cerrar los partidos, cuando estuvo disponible de los Yanquis de Nueva York.
Así, con una pesada recta de hasta 103 millas por hora, Chapman congeló a los Dodgers de Los Angeles para ganarle el primer banderín en 108 años a los muchachos del lado norte de la Ciudad de los Vientos.
En el bateo, Javier Báez fue la pieza más relevante en la Serie de Campeonato, y por eso compartió el premio al Jugador Más Valioso con Lester.
Kris Bryant, Anthony Rizzo y Ben Zobrist, además de un chispeante Wilson Contreras impulsan un motor que sale favorito en la Serie Mundial.
Tres de los siete juegos programados en caso de ser necesarios, se jugarían en Chicago, donde una ferviente fanaticada espera ponerle fin a su centenaria sequía.
Los Cachorros de este 2016 tienen con qué hacerlo y si los dioses del béisbol se lo permiten – y la maldición de la cabra Billy – pues en la Ciudad de los Vientos se podrá disfrutar nueva vez de una corona del conjunto una vez apodado “los adorables perdedores”.