Las causas del deterioro y colapso financiero del sector eléctrico

En el Encuentro Semanal del Grupo Corripio celebrado el miércoles 12 de noviembre de 2008, el presidente de AES Dominicana, ingeniero Marcos de La Rosa, afirmó que en los próximos cinco años el sector eléctrico necesita de una inversión de unos US$3,400 millones.

De primera impresión, la cantidad de dinero señalada por el Presidente de AES Dominicana luce una cifra considerable y difícil de alcanzar, pero cuando uno la analiza detenidamente descubre que la misma es inferior en casi un 30% a los aportes realizados por el gobierno al sector eléctrico en el periodo 2005-2008.

Los ingresos de la CDEEE se refieren a los dineros percibidos por la venta de energía de las centrales hidroeléctricas, de los generadores IPP de Cogentrix y Smith and Enron y del peaje de transmisión.

Todos estos ingresos han sido consumidos dentro del sector eléctrico, la mayor parte de los mismos se ha gastado en el pago de las abultadas nóminas de las empresas públicas (CDEEE, Hidroeléctrica y Transmisión) y para compensar deudas de las distribuidoras Edenorte y Edesur con los generadores.

La nómina mensual  de la CDEEE más las empresas Hidroeléctricas y de Transmisión pasó de unos RD$39.25 millones en agosto del 2004 a unos RD$230.15 millones en septiembre del 2008, mientras que las nóminas mensuales de Edenorte y Edesur pasaron de unos RD$45.3 millones en agosto del 2004 a unos RD$137.57 millones en septiembre del 2008, según los datos publicados por la CDEEE en el Informe de Desempeño del Sector Eléctrico de septiembre del año 2008.

 El bono soberano corresponde al pago realizado por el Gobierno a la empresa Unión Fenosa para saldar la deuda comercial que tenían Edenorte y Edesur con dicha empresa extranjera, la cual fue convertida en deuda soberana.

El pago anual de esa deuda (unos US$60 millones) era realizado por Edenorte y Edesur con los recursos obtenidos en el cobro de las facturas. Ahora el Estado es el responsable del pago de los intereses anuales (unos US$30 millones) por concepto de la emisión de los bonos soberanos.

 Financiamientos aprobados
En el periodo 2000-2004, se refiere a las únicas obras de infraestructura eléctrica que se están ejecutando en la gestión de Gobierno que se inició el 16 de agosto del 2004. Esto incluyen la central hidroeléctrica de Pinalito, la Autopista Eléctrica a 345 Kv Santo Domingo Santiago, el Segundo Anillo de Transmisión de la ciudad de Santo Domingo a 138 Kv, Proyecto de Minicentrales Hidroeléctricas (Las Barías, Magueyal, Brazo Derecho, Ampliación Central Hidroeléctrica de Hatillo), Proyecto de Subestaciones Móviles, etc. Todos estos proyectos fueron firmados y sus financiamientos aprobados en el periodo 2000-2004 con la oposición total de los técnicos y legisladores del hoy partido de Gobierno.

De no haber sido por estos proyectos, la inversión en infraestructura eléctrica a partir del 16 de agosto del 2004 hubiera sido prácticamente nula o inexistente.

 A pesar de los cuantiosos recursos asignados por el Gobierno al sector eléctrico, hemos visto como el mismo ha colapsado financieramente a pesar de las declaraciones oficiales.

De igual manera los indicadores en el periodo 2005-2007 han disminuido con relación al periodo 2001-2003.

Tarifa eléctrica
A pesar de que la tarifa eléctrica promedio a los clientes aumentó de US$12 centavos por kilowatt hora en Agosto del 2004 a US$20 centavos por kilowatt hora en enero del 2005 y se ha mantenido hasta la fecha.

Esto ha significado un aumento en el margen de intermediación promedio de las distribuidoras o Valor Agregado de Distribución (VAD) de unos US$8 centavos a US$10 centavos por kilowatt hora, en comparación al VAD en agosto del 2004 que era solo de US$3 centavos por kilowatt hora, Edesur en el 2004 obtuvo ganancias auditadas externamente por unos RD$204 millones (ver copia cheque bono otorgado a Cesar Sánchez por ser administrador de Edesur hasta el 16 de agosto del 2004), mientras que en el periodo 2005-2007, las pérdidas de Edesur han superado los RD$3,100 millones.

 Todo esto a pesar de que en el 2004, Edesur tenía que destinar de sus ingresos cerca de US$36 millones anuales para pagar la deuda comercial (unos US$60 millones anuales, el resto era pagado por Edenorte) contraída con Unión Fenosa, situación que fue liberada tras la emisión de los US$300 millones de bonos soberanos.

 En el 2004 con una tarifa eléctrica promedio años clientes inferior en un 40% y con un VAD inferior en un 70%, el subsidio eléctrico otorgado al sector eléctrico fue de unos US$250 millones, menos de la mitad del subsidio anual promedio otorgado en el periodo 2005—2007 (US$582.33 millones)

 La falta de recursos económicos no ha sido la causa del deterioro, agravamiento y colapso financiero del sector eléctrico, ya que entre el 2005 y 2008 el Gobierno ha aportado un 30% más de recursos que lo que afirma el Presidente de AES Dominicana necesita el sector.

El problema ha sido que con excepción de los proyectos de infraestructura aprobados en el 2000-2004 con la oposición total de los técnicos y políticos del hoy partido de Gobierno, el resto de los recursos otorgados por el Gobierno ha sido prácticamente para gastos,  para cubrir las nóminas abultadas de la CDEEE, Hidroeléctrica, Transmisión, Edenorte y Edesur.

Asimismo,  para cubrir la ineficiencia en la gestión de las empresas distribuidoras cuyas pérdidas totales incluyendo las zonas marginadas (PRA) y no marginadas (fuera del PRA) hoy se sitúan cercanas al 50%.