Las cifras de la Gallup

Gallup Dominicana es una empresa encuestadora confiable, no solo por sus exigencias éticas, sino por sus aciertos en elecciones pasadas.
De modo que no hay razón de dudar o desmentir las cifras: 60% para Danilo, 30% para Abinader, 3.5% para Guillermo Moreno, y 1.3% para Minú. Los otros ni siquiera llegan al 0.5%, por lo que corren el riesgo de perder su reconocimiento.
La pregunta es: ¿cómo llega Danilo a ese 66%? Esta pregunta se robustece cuando vemos a una Dilma Roussef en Brasil repudiada por millones de ciudadanos sin presentar ni siquiera una mínima parte de lo que se ha hecho frecuente y cotidiano en nuestro país: la corrupción. El ‘no ha lugar’ del caso Félix Bautista, el lío del Dican, el suicidio del ingeniero en el baño de la OISOE y el caso de la juez Awilda, bastarían para tumbar gobiernos en cualquier parte del mundo… menos en República Dominicana. ¿Cómo es posible que Danilo tenga el doble que Abinader, y que Guillermo no llegue ni siquiera al 5%? La misma encuesta trae, por lo menos, tres respuestas a esta pregunta.
El primer dato acusa a la oposición: apenas 8.8% no sabe nada de las cosas que defiende Danilo, mientras el 32.5% no sabe lo que Abinader defiende, y el 44.7% desconoce lo que defiende Guillermo Moreno. Este dato basta para explicar las cifras: ¡si la gente no sabe lo que ofrecen los candidatos de oposición es imposible que vote por ellos! Ninguno tiene una propuesta escrita y conocida por sus seguidores, ni siquiera una consigna de campaña, y la mayoría de sus comparecencias se limitan a atacar el Gobierno.
El segundo dato acusa al Gobierno: 62.6% confirma el abuso de los recursos del Estado para la campaña. El dato escalofriante –no desmentido- de que el Gobierno gastó, solo en el mes de enero, doce millones de pesos diarios ($12,000,000) en propaganda confirma la impresión general, lo cual no incluye funcionarios en campaña, y uso de gasolina y otros recursos del Estado. La desventaja que implica -en un país sin reglas de juego como nosotros- tener un presidente candidato, pone la balanza de un solo lado. Este abuso incluye, no solo oferta de candidaturas electivas, sino designación inmediata en puestos de la administración publica, y muy seguramente la intervención del ‘hombre del maletín’.
El tercer dato de la encuesta nos acusa a todos: es que apenas 18% de los encuestados cree que la democracia funciona bien en nuestro país. No funciona bien, 1) porque se permite que el Gobierno maneje, de forma directa, una cifra de tarjetas Solidaridad similar a los votos que se necesitan para ganar las elecciones; 2) porque el control del partido oficialista sobre las altas cortes -y particularmente sobre el TSE- permitió que el sector minoritario de Vargas Maldonado se quedara con las siglas y los locales del PRD, con lo cual se logró dividir el principal partido oposición; 3) porque la ausencia de una Ley de Partidos permite que el partido oficialista reciba ingresos varias veces mayores a los de la oposición, y 4) por una bien orquestada campaña sucia (Joao Santana) que se vale de mentiras, medias verdades y exageraciones, en boca de “bocinas” en los medios de comunicación quienes hacen más daño al país que todos los esbirros de la tiranía de Trujillo.
En resumen, la falta de propuestas concretas de la oposición, el abuso de los recursos del Estado, y la inoperancia de nuestro sistema democrático explican las altas cifras de Danilo en esta encuesta. Porque si fuera de otro modo, en lugar de reelegirlo, la gente estaría volcada en las calles pidiendo su destitución.